Desestimada una demanda de un preferentista contra Ceiss

El juzgado considera que el afectado estaba acostumbrado a las inversiones financieras, que tenía preparación para entender el producto y que dio consentimiento. El banco se lo vendió como un plazo fijo en el que invirtió 50.000 euros.

Una sentencia del juzgado de Primera Instancia número 2 de Salamanca desestima una demanda interpuesta por un preferentista contra Caja España-Duero (Banco Ceiss) y le impone las costas procesales, porque entendía el producto que adquirió en su condición de maestro y estaba acostumbrado a invertir en el mercado financiero Así lo recogen hoy varis medios regionales, entre ellos El Norte de Castilla, justo en medio de las dudas que muchos afectados tienen sobre acudir a los juzgados para recuperar su dinero o aceptar el arbitraje y, por ende, el canje que ofrece Unicaja.

 

Según la información, el denunciante invirtió 50.000 euros en participaciones preferentes en marzo de 2009 porque la entidad se lo vendió como un depósito a plazo fijo; la denuncia recoge que no se le facilitó suficiente información y que el afectad sufría de episodios de alteración de memoria. Estos serían dos de los motivos que se consideran suficientes para hablar de una comercialización indebida.

 

Sin embargo, en su resolución con fecha 11 de diciembre de 2013, el juzgado apunta que el afectado es maestro nacional y ha dado clase de matemáticas, por lo que "se le supone conocimiento no superficial de las cosas, en especial que no se conformará con la simple explicación que se le dé". En este sentido, la sentencia destaca que el denunciante se sometió a los denominados "test de conveniencia" del producto, que apuntaron a que "no era adecuado" y a pesar de ello, "bajo su responsabilidad", prestó su consentimiento para la adquisición y lo rubricó con su firma. La sentencia considera acreditado, con su firma, que se le entregó un tríptico con información, donde se destacaba que este producto no era una imposición a plazo, que la remuneración era variable y que la emisión era de carácter perpetuo.

 

La sentencia también destaca que no se trata de una persona no habituada a inversiones financieras. Por el contrario, indica, "estaba acostumbrado a invertir en el mercado financiero importantes cantidades de dinero, como lo revelan la diversidad de productos financieros y su importe, que constan en la documentación incorporada, adquisición de acciones en diversas empresas, y compra y venta en bolsa".

En cuanto al informe del neurólogo, la sentencia afirma que el diagnóstico "no implica que su capacidad de entender y querer aparezca alterada, en cuestiones de capacidad todas las dudas han de solucionarse a favor de la capacidad, sin que se explique cabalmente que no podía contratar, que sus facultades volitivas e intelectivas estuvieran afectadas al tiempo que se contratara".

 

Según la sentencia, el afectado da el perfil más negativo para someterse al arbitraje que ha ofrecido el FROB. El hecho de que, según la sentencia, invirtiera una importante cantidad, tuviera un historial de inversión y que hubiera dado su consentimiento escrito en un documento están entre las circunstancias que le hubiera complicado también acudir al arbitraje. El FROB ha fijado algunos criterios favorables, como haber invertido menos de 10.000 euros, no dar el perfil de inversor, sino de ahorrador, y que no exista documentación completa, firmas, consentimientos o pruebas de idoneidad en el papeleo de la operación.