Desestimada la reclamación de daños de una afectada por el 'bolardo asesino' de la Plaza Mayor de Valladolid

El fallo recoge que el sistema de acceso a la aparcamiento de la Plaza Mayor funcionó correctamente y que fue la demandante la que se saltó el semáforo en rojo.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Valladolid ha desestimado el recurso de reclamación de responsabilidad patrimonial interpuesto por la propietaria de un turismo, Elena A.S, contra el Ayuntamiento y, como codemandada, la compañía Mapfre, entidades a las que solicitaba el abono de más de 2.626 euros por los daños que su turismo sufrió al activarse el llamado 'bolardo asesino' de la Plaza Mayor.

  

El recurso fue presentado por la dueña del vehículo frente a la desestimación, por silencio administrativo, de la reclamación efectuada ante el Consistorio en fecha 16 de agosto de 2008, y ello a pesar de que la afectada atribuía los desperfectos sufridos a causa de un funcionamiento inadecuado del bolardo existente en la calle Manzana y que controla el acceso desde dicha vía al aparcamiento público sito en la Plaza Mayor.

  

Sin embargo, la presente sentencia, que no sólo desestima el recurso sino que impone a la recurrente el pago de las costas procesales, toma como prueba fundamental una grabación aportada por el Ayuntamiento que atestigua que el siniestro sufrido por el vehículo de Elena A.S. no fue producto de un anómalo funcionamiento de dicho mecanismo sino por la negligencia de la mujer al saltarse el semáforo rojo en la calle Manzana que lo activa.

  

Así, el fallo recuerda que las imágenes recogen cómo otro automóvil que circulaba por delante de la reclamante se saltó también el mismo semáforo en rojo, sin que el bolardo ocasionara a éste daños debido a que su accionamiento no es instantáneo al cambio de fase de la regulación semafórica, según informaron a Europa Press fuentes de la Institución local.

  

"La conclusión a la que permite llegar toda la prueba practicada es que el sistema de acceso al aparcamiento de la Plaza Mayor de Valladolid ha funcionado correctamente y que la causa de los daños no se pueden atribuir a ese defectuoso funcionamiento, sino al actual negligente de la recurrente", resumen la sentencia.