Desde este martes tendrá lugar un nuevo juicio contra los acusados del timo del 'Nazareno'

La Audiencia de Valladolid inicia este martes, 21 de mayo, el juicio por un timo del 'Nazareno' contra tres personas que, presuntamente, estafaron en 2001 a una familia de Paredes de Nava (Palencia) y al Matadero Mafricas de Astorga (León) cerca de 780.000 euros por pedidos de canales de cordero lechal que no llegaron a abonar.

 El presente proceso, que según fuentes judiciales parece "gafado" ante las continuas suspensiones y vicisitudes ocurridas, tenía que haberse celebrado el pasado día 12 de marzo, si bien tuvo que ser suspendido ante la imposibilidad de sentar en el banquillo a uno de los tres encausados, Mariano de la V.A, a quien la Audiencia de Valladolid había tratado de citar, sin éxito, y que se encontraba preso por otra causa distinta en la cárcel madrileña de Valdemoro.

 

Pero la peculiaridad del caso estriba que en que el juicio no podrá ser visto ni por la Sección Cuarta ni por la Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, en el primer caso porque dicha sala, presidida por José Luis Ruiz, ya condenó en 2005 a los tres procesados, fallo que el Supremo anuló un año después, y en el segundo porque el tribunal que preside Feliciano Trebolle tuvo contacto con la causa cuando ésta fue devuelta al juzgado de instrucción.

 

Ante la 'contaminación' de ambas salas de lo penal, y la obligación de celebrar nuevamente el juicio, no ha quedado otra solución que constituir un nuevo tribunal con magistrados que no han tenido conocimiento de los hechos.

 

Los tres encausados ya fueron juzgados y condenados en 2005 por la Sección Cuarta de la Audiencia provincial a un conjunto de penas que se elevan a 18 años de prisión, si bien la condena fue anulada en julio de 2006 por el Tribunal Supremo, que estimó así el recurso de los condenados por entender que durante el juicio se vulneraron sus derechos de defensa al observar falta de imparcialidad en la Sala vallisoletana.

 

La sentencia anulada impuso a cada uno de los acusados, Mariano de la V.A, José R.G. y Manuel A.M, una pena de 6 años de cárcel y multas de 6.480 euros, además del pago conjunto y solidario de 463.529,36 euros de indemnización a Mafricas y de otros 424.396,91 euros a la familia ganadera de Paredes de Nava. Ambas indemnizaciones suman un total de 887.925 euros (más de 147 millones de pesetas).

 

El fallo consideraba probado que los tres actuaron en connivencia para cometer la estafa conocida como 'Timo del Nazareno' y para ello crearon una empresa fantasma en Medina del Campo (Valladolid) bajo el nombre de 'Comercial Romeu' y trataron de aparentar una solvencia económica de la que carecían con el fin de lograr su cometido.

 

LA MISMA QUE SOLICITO EL FISCAL

 

La condena fue conforme a lo que había solicitado el Ministerio Fiscal, mientras que las acusaciones particulares habían elevado las peticiones de pena a 12 años de privación de libertad.

 

Durante el juicio comparecieron, entre otros, el gerente del matadero astorgano, Gonzalo V.R. y el padre de la familia H. de Paredes de Nava y sus tres hijos supuestamente estafados, quienes coincidieron al señalar a los condenados como las personas con las que mantuvieron negociaciones y trato comercial para la venta de canales de cordero.

 

Las víctimas de la estafa explicaron que al principio nada hacía presagiar nada extraño ya que los primeros pedidos fueron convenientemente abonados con una cadencia de quince o veinte días, de ahí que no opusieran pega alguna cuando más tarde los encargos de género aumentaron tanto en cantidad como frecuencia, hasta que en julio de 2001 comenzaron a producirse los primeros impagos.

 

De los tres acusados, tan sólo Mariano de la V.A. aceptó declarar en la primera jornada y alegó entonces que en ningún momento hubo intención de estafar a los perjudicados y aseguró que los impagos se produjeron debido a la "crisis económica" de Comercial Romeu.

 

Sin embargo, no supo explicar cómo Comercial Romeu se había metido en operaciones millonarias pese a tener en su cuenta bancaria un saldo no superior a los 600 euros y tampoco aportó muchos datos del motivo por el que a pesar de la supuesta crisis económica por la que atravesaba no sólo no dejó de hacer pedidos a los dos proveedores citados sino que incrementó la regularidad de los mismos y las cantidades de carne.