Desarticulada en Burgos una banda dedicada al hurto de carteras por el método del descuido

Entraban en establecimientos hosteleros a pie de carretera donde elegían sus objetivos.

La Guardia Civil ha detenido a dos personas, E.V.G. y C.A.R.N, de 52 y 42 años, respectivamente, e imputado a otras dos, G.V.E, de 32, y M.V.E, de 28, por su participación en distinto grado de autoría en los delitos de hurto por el método del descuido y de pertenencia a grupo criminal.

 

El pasado mes de julio se denunció la sustracción de una cartera con 450 euros y documentación personal del interior de un bolso. El hecho se produjo en un restaurante ubicado en el Valle de Valdelucio, según informan fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

 

La U.O. de Policía Judicial de Burgos, en respuesta al Plan Turismo Seguro, abrió una investigación para aclarar el suceso, identificar y localizar a los autores y proceder a su detención, lo que más tarde ha permitido esclarecer además otros dos hechos, uno ocurrido en agosto en La Ribera y un tercero en 2012 en Alfoz de Burgos.

 

Desde el comienzo se pensó en la presencia de un grupo organizado, muy activo, dotado de gran movilidad geográfica, dedicado a ilícitos contra el patrimonio en zonas de descanso con abundante tránsito de vehículos y afluencia de personas.

 

La investigación fue complicada desde el principio, bajo sospecha de la presumible experiencia adquirida por el grupo posiblemente durante años de dedicación y a la especialización de cada uno de sus integrantes.

 

Estos además pudieran contar con algún tipo de ayuda externa, tipo logística, para dificultar el control policial de sus actividades.

 

El resultado del estudio y análisis de las pruebas obtenidas y de las numerosas entrevistas practicadas han permitido la identificación de los autores, detenidos días atrás en las provincias de Madrid y Toledo.

 

'MODUS OPERANDI'

 

Se desplazaban en un turismo de color rojo, actuando varias veces en un mismo día. Elegían establecimientos hosteleros situados a pie de carretera o en áreas de servicio con gran afluencia de clientes.

 

Estaban perfectamente organizados y coordinados, con reparto de funciones, ya que mientras dos accedían al local para perpetrar el robo o hurto, un tercero permanecía al volante en las proximidades, vigilando y alertando a sus cómplices en caso de presencia policial, además de que situaba el vehículo en posición aventajada para abandonar el lugar rápidamente en caso de "éxito" o facilitar la huida apresurada en caso contrario.

 

Dentro seleccionaban a sus víctimas que permanecían, normalmente, sentadas en los comedores descuidando bolsos o efectos personales en respaldos de sillas o mesas. Mientras uno de ellos, con mayor habilidad, cometía el hecho en sí el otro realizaba maniobras de distracción para asegurar el golpe. Una vez perpetrado se traspasaban el botín, fingían una llamada telefónica y abandonaban precipitadamente el lugar.

 

Los imputados facilitaban la logística (aporte de medios de transporte) y el auxilio y traslado cuando el vehículo utilizado por la banda era precintado por fuerzas policiales (por conducir careciendo temporalmente de autorización administrativa al haberle sido retirada).

 

La investigación, que ha corrido a cargo de la U.O. Polícía Judicial de Burgos en colaboración con la de Aranda de Duero, sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. Las diligencias han sido entregadas en Juzgados de Burgos y Aranda de Duero.