Derrota en Palamós, descenso y Garitano con un pie y medio fuera del Valladolid

El Llagostera vapulea al Valladolid 3-1. Grave crisis de los pucelanos que caen al descenso a Segunda B y pierden el norte. Garitano, más fuera que dentro del equipo.

El Real Valladolid entró en descenso en Palamós. Perdió por 3-1 ante la U.E. Llagostera y fue superado en la clasificación por el equipo catalán, que sale a flote en la tabla a costa del Pucela.

 

El partido empezó mal y acabó peor para el Real Valladolid, que encajó el primer gol en el segundo minuto en un balón colgado desde un saque de banda, fue creciendo poco a poco hasta que empató en el comienzo de la segunda parte con un gol local en propia puerta, y después, cuando parecía que podía llevarse el partido, pinchó y se fue desinflando hasta que acabó sumido en un torbellino que le zarandeó, con un golazo de Benja en el minuto 79 y otro más de Juanto en el 90.

 

El final de Javi Moyano, uno de los mejores jugadores del partido, expulsado fruto de la desesperación, la impotencia y un estado de nerviosismo que consume al equipo, fue el reflejo del bloqueo con el que terminó en el Estadio de Palamós un Pucela que necesita resetearse para que cada jugador dé lo mejor de sí mismo y a partir de ahí crecer como conjunto.

 

Antes de recibir el próximo domingo (17 horas) al C.D. Mirandés, el Real Valladolid tendrá por delante una larga semana para trabajar, rescatar lo positivo, corregir definitivamente los graves errores, sobre todo defensivos, que le lastran como una pesada losa y rehacerse moralmente para salir de la encrucijada inesperada a la que ha llegado.