Derribar el monumento a Onésimo Redondo de Valladolid, cuestión de espacio

La subdelegación del Gobierno de Valladolid trabaja desde hace tiempo en encontrar un espacio para la ubicación temporal del conjunto, cuyo destino final será el Museo de la Memoria Histórica de Salamanca.

El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia, recordó en la Asamblea del grupo político celebrada este lunes en la Plaza de la Universidad que había enviado al Gobierno una carta para reclamar el derribo del monumento a Onésimo Redondo instalado en el Cerro de San Cristóbal.

 

La licencia para dicho derribo del conjunto escultórico fue concedida por el Ayuntamiento de Valladolid en el mes de enero del presente año. 

 

Su desaparición es cuestión de tiempo, pero no está resultando sencillo porque la subdelegación del Gobierno viene trabajando de manera intensa para resolver esta cuestión que depende fundamentalmente de encontrar un espacio para acoger el conjunto artístico de manera temporal hasta su ubicación definitiva en el Museo de la Memoria Histórica de Salamanca, como ya está aprobado.

 

Se trata, por tanto, de encontrar el recinto adecuado que reúna las mínimas condiciones de espacio y seguridad hasta su traslado definitivo. La complejidad aúna en estas circunstancias el desmontaje de la obra y su traslado a este espacio que deberá acoger la obra por un tiempo indefinido hasta que el Centro Documental de la Memoria Histórica, inaugurado en marzo del presente año en pleno centro de Salamanca, disponga de la ampliación prevista.