De la Riva tilda de “desesperada” la situación de los clubes deportivos de Valladolid

El alcalde de Valladolid, León de la Riva, pendiente de los toros y del partido del Valladolid con el transistor. J.Á.G.

El alcalde dice que en el campo económico un descenso de los tres clubes con mayor movilización de la ciudad se notaría en negocios y hostelería, además de suponer una pérdida de prestigio.

El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, tuvo una tarde de domingo llena de emoción. “Con los ojos puestos en el ruedo de la Plaza de Toros y con las orejas en el transistor pendiente del Benito Villamarín”, como él mismo reconoce, estuvo a las duras y a las maduras del enfrentamiento del Real Valladolid y de su estrepitoso tropiezo por 4-3 en Sevilla.

 

Este lunes era la hora de hacer una valoración de los tres clubes de élite, Baloncesto Valladolid, Balonmano y fútbol, toda vez que el primero está ya descendido matemáticamente y los otros dos sufrieron un duro palo este fin de semana que les deja en la cuerda floja. “Desde luego la situación de los tres clubs con más movilización de la ciudad es preocupante, económica y deportivamente”, comenzó el De la Riva, para después centrarse en el Real Valladolid.

 

“El comienzo fue ilusionante, pero poco a poco se hizo desesperante, marcando el Pucela y respondiendo ellos hasta el cuarto gol suyo, que fue la puntilla. No soy un experto en fútbol y no tengo nada que decir sobre responsabilidades técnicas de unos u otros, solo puedo pedir que el domingo el estadio Zorrilla sea una olla a presión y pedir a San Pedro Regalado”. Encomendarse a los santos para el domingo, vaya.

 

Fue entonces cuando el primer edil pasó a quejarse del calendario que ha tenido que soportar el Pucela, tanto para su bien deportivo como el económico de la ciudad. “No nos ha venido nada bien, no entro a juzgar si aparte del fútbol se mueven otros intereses, hay que pensar que todo se hace con legalidad y honestidad”, prosiguió antes de asegurar que, una vez hayan terminado todos la temporada, habrá que “hacer balance” y ver si “compensa tener trece equipos de élite en la ciudad o especializarse en alguno”.

 

OPTIMISTA

 

En todo caso, De la Riva quiso ver la botella medio llena pese a que casi un 75% de las posibilidades dan con el Valladolid en Segunda. “Soy positivo por el bien del propio club. Las ciudades se distinguen por tener un club en Primera, pero me preocupa también por el punto de vista económico. Bien es verdad que con los calendarios al Valladolid le han hecho la Pascua, porque que venga el Madrid un miércoles atrae a menos gente comparado un domingo por la tarde hubiera traído a gente a pasar el fin de semana, pero una vez más quien paga manda y aquí paga la televisión”.

 

“Si el Valladolid descendiera, la ciudad perdería prestigio, guste o no. Desde el punto de vista económico ya lo hemos notado este año con el calendario, donde siempre se ayuda a los grandes, pero también se ha notado con los negocios y la hostelería”, aseguró antes de concluir diciendo que no ha hablado con el presidente del Valladolid, Carlos Suárez.