David Martín: "Soy un tío guapo sin problemas para ligar, pero me apetecía vivir una experiencia diferente"

El vallisoletano concursante de 'Mujeres, hombres y viceversa' relata su paso por el show televisivo de Telecinco en el que pretende conquistar a su 'tronista' Andrea.

Tiene 22 años. Es guapo, musculado, con unos ojos embaucadores. Fue paracaidista y ahora trabaja en la noche. Es el vallisoletano David Martín Sánchez, quien desde hace una semana es conocido por participar en el programa de Telecinco ‘Mujeres, hombres y viceversa’ (MHYV), donde jóvenes guapos y atléticos, conocen a mujeres guapas, exuberantes… y viceversa.

 

David comenzó su incursión en el programa televisivo el pasado viernes 8 de noviembre pretendiendo a la ‘tronista’ Andrea, una simpática modelo, por la que también suspira un buen puñado de hombres. Durante toda esta semana, David se batirá el cobre y desplegará todos sus encantos para conquistar a la joven. No faltarán los momentos dulces, ni la tensión, especialmente el programa del martes, que no dejará indiferente a nadie, tal y como avisa David.

 

La conquista parece, según se desprende de las palabras del vallisoletano, no tendrá buen fin; pues Andrea abandona su trono por “diversas circunstancias”. “Esto es televisión y si no ofreces audiencia te tienes que ir”. Pero David no desespera y ya ha echado el ojo a otra guapa joven, que si accede al programa, será su próximo objetivo.

 

 

Pero ¿qué hay de verdad en este show televisivo?. “Todo”, asegura rotundo David. “Yo también pensé que estaría mucho más guionizado y no es así. Todo lo que ocurre es porque surge: cabreos, sentimentalismos, risas...”.

 

¿y por qué ir a ligar a televisión?. “Yo soy un tío guapo que no he tenido problemas nunca para ligar, pero me apetecía vivir esta experiencia e ir a conocer a alguien que me atraiga físicamente. No voy a ir a enamorarme pero si surge...”, dice el concursante vallisoletano, quien ha protagonizado sonoras discusiones contra otros pretendientes de su tronista.

 

Todo surgió en el mes de julio cuando rompió con su novia. Entonces David quiso vivir “algo diferente” y escribió al programa. Tras pasar algún casting y diversas pruebas estaba admitido. Aunque a sus padres no les entusiasmaba la idea, al final “les ha hecho gracia”. Cada jornada de grabación se ruedan dos programas. Los concursantes reciben 150 euros, y un plus de 50 euros si existe cita (en la que cada pretendiente se encuentra con su tronista, ante la atenta mirada de las cámaras).

 

Los gastos de alojamiento y manutención corren a cargo de una agencia de modelos, que es quien actúa como mediador entre Telecinco y los concursantes. David asegura que “hay buen rollo” entre los protagonistas de este show televisivo y que incluso quedan para irse de fiesta, normalmente a la Posada de las Ánimas, un conocido lugar en la noche madrileña y donde ocurren algunos sucesos amorosos que tendrán su traducción en el programa en forma de “confidencias”.

 

David lo tiene muy claro: le gustaría dedicar su futuro al mundo de la noche, especialmente como Dj, aunque suspira por hacerse un hueco en la pequeña pantalla o en el mundo de la pasarela. Para ello se machaca cada día, durante seis jornadas a la semana, en un gimnasio. “Siempre fui muy deportista, pero el gimnasio me enganchó y es lo que practico ahora”.

 

A pesar de ser un chico “normal”, la vida le ha cambiado en las dos últimas semanas a este joven vallisoletano. “Ahora voy por la calle y me reconocen, se hacen fotos conmigo y sobre todo me dan mucho ánimo”, dice David, quien tiene una cosa clara: “los que nos critican por participar en este tipo de programa, es simplemente por envidia. Los que más hablan son los que primeros que se lo tragan”, concluye. Él ya es un auténtico ‘mujeres, hombres y viceversa’.