Curruca Blackpoll, un pequeño pájaro capaz de cruzar en Atlántico en dos días y sin escalas

Curruca Blackpoll

Realiza el vuelo sin escalas más largo registrado nunca por un pájaro cantor. 

Un equipo de biólogos tiene "pruebas irrefutables" de que las pequeñas currucas Blackpoll completan un vuelo sin escalas de aproximadamente entre 2.270 y 2.770 kilometros en tan sólo dos o tres días. Durante más de 50 años, los científicos poseían pistas que sugerían que una pequeña ave canora del bosque boreal conocida como curruca Blackpoll se aleja cada otoño de Nueva Inglaterra y el este de Canadá para migrar sin realizar paradas en una línea directa sobre el Océano Atlántico hacia América del Sur, pero la prueba era difícil de conseguir.

 

Ahora, por primera vez, un equipo internacional de biólogos tiene pruebas de que las aves puedan terminar un vuelo sin escalas de entre 2.270 y 2.770 kilómetros en tan sólo dos o tres días, tocando tierra en algún lugar de Puerto Rico, Cuba y las islas conocidas como las Antillas Mayores, a partir de donde pasan al norte de Venezuela y Colombia. Los detalles de su estudio se publican en 'Biology Letters'.

 

El primer autor del trabajo, Bill DeLuca, un investigador del medio ambiente en la Universidad de Massachusetts Amherst, Estados Unidos, con sus colegas en la Universidad de Guelph, Ontario, Canadá, el Centro de Vermont para Ecoestudios, en Estados Unidos, y otras instituciones, dice: "En el caso de los pequeños pájaros cantores, estamos apenas empezando a entender las rutas migratorias que conectan tierras de reproducción templadas a zonas tropicales en el invierno".

 

"Estamos muy contentos de informar que éste es uno de los vuelos más largos sin escalas sobre el agua jamás registrados para un pájaro cantor y, finalmente, confirma la que se ha creído durante mucho tiempo que es una de las hazañas migratorias más extraordinarias en el planeta", agrega este investigador.

 

Mientras que otras aves, como albatros, correlimos y gaviotas, son conocidas por sus vuelos transoceánicos, la también denominada reinita rayada es un habitante del bosque que migra audazmente donde algunos de sus parientes se atreven a viajar. La mayoría de las aves migratorias que pasan el invierno en América del Sur toman una ruta continental hacia el sur a través de México y Centroamérica, señalan los autores. Un aterrizaje en el agua sería fatal para una curruca.

 

En el pasado reciente, explica DeLuca, los geolocalizadores han sido demasiado grandes y pesados para su uso en el estudio de la migración del pájaro cantor y la pequeña reinita rayada, de unos 12 gramos, demasiado pequeña para llevar incluso el más pequeño de los instrumentos tradicionales de rastreo. Los científicos sólo contaban con herramientas como las observaciones desde tierra y el radar.

 

Pero con los últimos avances tecnológicos, los geolocalizadores se han vuelto más ligeros y más pequeños. Para este trabajo, los investigadores aprovecharon gelocalizadores en miniatura, con un peso de sólo 0,5 g, para colocarlos en la espalda baja de las aves como una pequeña mochila. Al recuperarlas cuando las currucas regresaron a Canadá y Vermont en la primavera siguiente, después de analizar los datos, DeLuca y sus colegas pudieron rastrear sus rutas migratorias.

 

Para este trabajo, los científicos colocaron los equipos de geolocalizadores a 20 aves en Vermont y 20 en Nueva Escocia y luego los recuperaron de tres aves del grupo de Vermont y dos del grupo de Nueva Escocia para analizar los datos. "Cuando accedimos a los localizadores, vimos que el viaje de las Blackpolls fue hecho directamente sobre el Atlántico. Las distancias recorridas variaron de 2.270 a 2.770 kilómetros", resume DeLuca.

 

Para prepararse para el vuelo, las aves construyen sus reservas de grasa, explica el jefe del equipo canadiense, Ryan Norris, de la Universidad de Guelph. "Comen tanto como sea posible, en algunos casos duplicando su masa corporal en grasa, por lo que pueden volar sin necesidad de agua ni comida", detalla.

 

Y añade: "Estas aves regresan cada primavera muy cerca del mismo lugar que utilizaron en la época de reproducción anterior, así que con un poco de suerte se pueden coger de nuevo. Por supuesto, hay una alta mortalidad entre las aves canoras que hacen un viaje tan largo, por lo que se cree que sólo la mitad regresa".

 

Chris Rimmer, un ornitólogo en el Centro de Vermont para Ecoestudios, resalta: "Sólo hemos muestreado esta pequeña parte de su área de reproducción. No sabemos qué pájaros lo hacen desde Alaska, por ejemplo. Puede ser una de las currucas más abundantes en América del Norte, pero se sabe poco sobre su distribución o la ecología en las áreas de Venezuela y el Amazonas en invierno. Sin embargo, ya no hay ninguna duda de que Blackpoll realiza una de las migraciones más audaces de cualquier ave en la tierra".