Cuando un espacio ciudadano se convierte en 24.000 euros para favorecer un negocio

La plaza, ya reformada.

El Ayuntamiento gastó esta cantidad en despejar una plaza, pavimentarla y dotarla de cómodas rampas... casualidades de la vida, lo idóneo para que negocios cercanos la usen como terraza cuando antes no podían.

A veces negar la evidencia acaba por dejar a uno en eso mismo. Hace menos de un mes, el Ayuntamiento de Salamanca defendió a capa y espada que eliminar una pequeña zona verde en el paseo de Carmelitas eran una actuación para mejorar la accesibilidad y ganar un espacio para los ciudadanos. Lo defendió con tal ahínco que incluso salió a la palestra pública para negar que el cambio de setos por granito en un pequeño parque junto a Ronda del Corpus tuviera como objetivo último facilitar la instalación de la terraza de un cercano negocio hotelero de cuyo promotor siempre se ha comentado la excelente relación que mantiene con el partido en el poder... “ha tenido como finalidad mejorar la accesibilidad de la zona, tal como hizo en su día en las plazas de San Julián o de El Empresario”... "con esta actuación municipal se facilita el uso de este espacio para todos los ciudadanos”... "no consta solicitud alguna de terraza"... fueron los términos utilizados.

 

Sin embargo, pocas semanas después ha quedado claro que el Ayuntamiento negaba la mayor. Porque no solo hay ya una terraza instalada de un bar cercano, sino que este rumorista está en condiciones de afirmar que el citado negocio hotelero ya ha iniciado los trámites para hacer un cambio en su licencia y poder acceder a una petición de terraza. Así que muy pronto, este mismo verano, el espacio para todos los ciudadanos lo será siempre y cuando quede sitio entre sillas y mesas. Y eso a pesar de que el equipo de Gobierno negaba "rotundamente que las mejoras ejecutadas se hayan realizado para la instalación de terrazas de los negocios hosteleros que hay en la zona”, citando los términos en los que se defendió en su día.

 

Reacciones airadas al margen, lo que iba a ocurrir era una evidencia para casi todo el mundo que haya visto la actuación. No en vano, se ha retirado vegetación de la zona más próxima a los negocios, en el interior de la acera, se ha enlosado por completo y también se ha dispuesto una cómoda rampa... 

 

Igual piensan ustedes que a este indiscreto le molestan las terrazas. No, siempre y cuando cumplan con la normativa de ruidos y horarios, algo en lo que el Ayuntamiento aplica un especial rigor a base de multas y demás. Sí molesta más que a uno le intenten tomar el pelo; no se puede decir que el parque haya mejorado o empeorado mucho, pero antes era imposible poner allí terrazas de bares y ahora está 'a huevo'. Ahora, que siempre queda la demagogia del momento: acusar de ir contra el empleo a los que denunciaron en qué se iba a convertir un gasto de 24.000 euros.