Cuando los vestidos de novia se hacen con la red carpet

Foto: EP

Gwyneth Paltrow fue de las pioneras en los Oscar de 2012.

 


Ceñido, con escote asimétrico, con capa sobre los hombros y de color nieve. Imposible borrar de nuestra mente el Tom Ford que lució Gwyneth Paltrow en los Oscar en 2012. La actriz, sin saberlo, acababa de inaugurar una tendencia, la del wedding style en las red carpet y que, desde entonces, no hay premios en los que los vestidos blancos no acaben siendo los reyes de la pasarela. 


Al diseñador del vestido de Paltrow le horrorizan la mayoría de los modelos que las actrices llevan a las ceremonias como los Oscar o los Globos de Oro porque, hechos ad hoc, no dejan volar tanto la imaginación de los creadores como a ellos les gustaría. "Cuando vistes a una actriz, o incluso a una novia, trabajas con ellas para recrear su sueño, el de sus agentes y el de su futuro esposo. Tienen una noción preconcebida de lo que quieren vestir, qué impresión quieren dar, cómo promocionar su película y regularmente terminas haciendo algo que no es muy importante para ti", comentó en el programa de Jimmy Kimmel. Sin embargo, el resultado del de la hija adoptiva de Talavera de la Reina fue impecable y creó escuela.


Tanto es así que este año Rooney Mara se convirtió en una de las mejor vestidas de la noche de los Oscar con con un vestido color nieve de Riccardo Tisci para Givenchy de manga larga y con una abertura a la altura del estómago, que completó con un recogido de lo más original con minimoños. Más arriesgados fueron los looks, también en los Oscar de Lady Gaga con un mono con sobrefalda de Brandon Maxwell, y Olivia Wilde con un Valentino Haute Couture con gran escote en uve (como le gusta a Kim Kardashian) y plisado en la parte trasera.

 

A Penélope Cruz la vimos brillar como nunca cuando recogió el Oscar por su papel en Vicky, Cristina, Barcelona. Su Balmain vintage era su mejor carta de presentación: era una estrella que se vestía de estrella. La actriz se quedó prendada de él cuando lo vio en una tienda de segunda mano de Beverly Hills, Lily et Cie, con más de 70 años de historia. Confeccionado con cristal bordado en plata, con falda drapeada y encaje elaborado a mano, hubiera sido perfecto para darle también el 'sí, quiero' a Javier Bardem, pero ese ¡nos quedaremos con las ganas de verlo!

 

Uno de los vestidos más impresionantes que ha lucido Lupita Nyong'o fue el Calvin Klein con más de 6.000 perlas bordadas a mano, con escote halter y cut out en la cintura y la espalda que lució el año pasado en la gala de los Oscar y que está valorado en 150.000 dólares. Eso sí, jamás podría hacerle sombra a los cuatro millones de dólares a los que asciende el Dior rosa y palabra de honor -sí, los vestidos de novia no tienen por qué ser blancos y Jessica Biel nos lo demostró- con el que Jennifer Lawrence se cayó en las escaleras antes de recoger su Oscar en 2013.



La versión más informal, pero no menos elegante, la lució hace unas semanas Blake Lively en la gala amFAR. La actriz se coronó como una de las más glamourosas de la noche con un vestido joya con detalles en dorado paillettes y falda de pedrería de estilo lady de Chanel que coordinó con unos stilettos de Louboutin.

 

EL DE NOVIA, DE VERDAD

 

Liberty Ross se marcó un Keira Knightley pero al revés. Si la actriz de Los Misarables se casó con un vestido que había llevado en una alfombra roja, la exmodelo lució en una de las fiestas de después de los Oscar de este año su vestido de novia. Tal cual.

 

La que fue esposa de Rupert Sander -con quien Kristen Stweart tuvo un affaire mientras rodaba Blancanieves- aprovechó la ocasión para ponerse de nuevo el vestido con el que dio el 'sí, quiero' a Jimmy Iovine hacía solo dos semanas. De color marfil, confeccionado con seda y con una ligera cola, fue un diseño de John Galliano. ¡Y le sentaba como un guante! Para que luego digan que los vestidos de novia son solo para una vez. 

 

Y en el terreno nacional destacan el diseño de Hannibal Laguna que lució Chenoa en los pasados Premios Cadena Dial y el vestido que acompañó Marta Torné en las Campanadas de Telecinco de este año. Su Tot Hom causó furor en las redes sociales y ella no dudó en lucirlo más que orgullosa.