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Cualquier temporada pasada fue mejor

Los doce puntos conseguidos en estas primeras catorce jornadas suponen el peor arranque del Real Valladolid desde el año 1995, con Rafa Benítez como entrenador, aunque en aquella temporada el equipo se acabó salvando.

Ya lo decía Juan Ignacio Martínez después del choque ante Osasuna, que deja al Pucela en una situación más que delicada. “Doce puntos en catorce jornadas son muy pocos”. No puede estar más lleno de razón el entrenador blanquivioleta, y es que el Real Valladolid llevaba nada menos que desde 1995 sin tener un comienzo de temporada tan mediocre en las primeras catorce jornadas.

 

Por aquel entonces Rafa Benítez se sentaba en los banquillos de Zorrilla, aunque la reputación de entrenador internacional que se ha labrado hoy día no hizo que comenzara con buen pie dicho año.

 

En catorce partidos ligueros, el madrileño cosechó dos victorias –sendos 3-0 frente a Tenerife y Real Sociedad-, cinco empates –ante Compostela, Salamanca, Racing, Sevilla y Celta- y siete derrotas, algunas tan dolorosas como dos resultados de 4-2 infringidos por Albacete y Sporting. Total, once puntos. Peor incluso que JIM.

 

Bien hay que decir que el Pucela terminaría salvándose aquel año. De hecho acabó decimosexto en una Liga que por aquel entonces era de veintidós, aunque Benítez no podría evitar su cese en favor de Antonio Santos como puente para dar paso a un exitoso retorno de Vicente Cantatore después de perder 2-5 con el Valencia en la jornada 23. Volviendo al presente, queda patente que estamos hablando de una temporada en la que se empezó peor, pero en la que al final se acabó consiguiendo la tan ansiada permanencia.

 

COMPARACIONES ODIOSAS

 

Bien claro lo deja el refranero español, las comparaciones son odiosas. Pero es inevitable echar la mirada atrás, al año pasado, cuando Miroslav Djukic conseguía veintiún puntos también en las primeras catorce jornadas con el equipo recién ascendido. Por supuesto, el serbio tenía además su esquema de juego y su alineación muy claras, algo con lo que tampoco se puede decir que cuente JIM hoy.

 

Tendrá además que espabilar un poquito más el entrenador alicantino, y es que de los últimos 31 partidos de Liga que ha disputado, diecisiete con el Levante y catorce con el Valladolid, tan solo ha ganado cuatro, dos con cada equipo. Un balance para echarse a llorar. Eso sí, volviendo a su rueda de prensa después de hincar la rodilla ante Osasuna, “esto se puede sacar adelante”.

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