Csif reclama al Gobierno en funciones una medida de gracia para parar los 1.336 despidos en Tragsa

Los trabajadores de Tragsa, en plena concentración. TRIBUNA

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (Csif) ha solicitado al Gobierno en funciones una medida de gracia para frenar los 1.336 despidos que hoy se han empezado a ejecutar en el Grupo Tragsa.

En concreto, Csif, que apela al sentido común y a la voluntad política del Gobierno en funciones para evitar esta situación, también remitirá esta solicitud a los diferentes grupos parlamentarios cuando se constituyan las Cortes.


Por otro lado, el sindicato ha desvelado que Tragsa ingresó los finiquitos en las cuentas de los trabajadores en vísperas de Nochevieja, cuando muchos de los afectados se encontraban disfrutando de las vacaciones, y hoy se han empezado a materializar los primeros despidos, en torno a 500 en toda España, con la entrega de las cartas y la salida de las oficinas.

De esta forma, el grueso de los despidos, fundamentalmente trabajadores de entre 40 y 50 años, con una media de 20 años de servicio en la empresa, se materializará, previsiblemente antes de finalizar enero.

Csif reclama esta medida al Gobierno, teniendo en cuenta que Tragsa informó de una previsión de beneficios de 2 millones de euros en el ejercicio 2015 y un incremento de la producción del 63%, respecto al año pasado (660 millones de euros), por lo que recuerdan que las circunstancias económicas que lo motivaron han cambiado de manera sustancial respecto a 2013.

El sindicato recuerda que Tragsa no tiene un problema con el número de trabajadores en plantilla, sino con su coste y critica que aprovechándose de la actual reforma laboral, pretenden cambiar puestos de trabajo fijos por otros eventuales y precarios.

El Tribunal Supremo acordó por unanimidad estimar ajustado a derecho el recurso de casación de la compañía, revocando la sentencia de la Audiencia Nacional sobre el ERE de Tragsa y de Tragsatec, que afectaba a más de 1.300 trabajadores.