Cristóbal Berzosa: De 'Pesadilla en la cocina' a... ¿su propio programa televisivo?

El propietario de la bodega restaurante El Yugo de Castilla asegura que baraja un proyecto para grabar más de una veintena de programas de cocina. Tribunavalladolid.com ha entrevistado al cocinero, quien arremete contra el programa de La Sexta 'Pesadilla en la cocina'.

Cuando el televisivo cocinero de ‘Pesadilla en la cocina’, Alberto Chicote se despidió de Cristóbal Berzosa, después de intentar relanzar la histórica bodega restaurante de El Yugo de Castilla, estaba convencido de que el negocio, gracias a su intervención, remontaría el vuelo o ¿quizá no?.

 

Lo cierto es que siete meses después de que se rodara el capítulo del programa de La Sexta y dos meses de su emisión, la situación de la bodega, ubicada en Boecillo, es similar a la que atravesaba antes de la llegada de Chicote, sino pero. “Quiero vender la puta bodega, abro cuando quiero y doy de comer a quien se me pone en los cojones. Llevo 30 años trabajando como un esclavo y no quiero trabajar más, o por lo menos quiero trabajar poco”, espeta a voces Cristóbal Berzosa a la llegada de tribunavalladolid.com

 

A regañadientes muestra la bodega a los periodistas de los que ya está “hasta los cojones”, igual que de Chicote y del “puto programa”. “Me han jodido la bodega”, dice en referencia al mobiliario que instaló la productora para dar un aire más vanguardista al restaurante. “Yo ya he quitado algunos muebles y casi los quemo en la hoguera de San Juan”, relata.

 

Después de vocear, arremeter contra todo lo que se mueve, y contar su historia de la que no puede “hablar” para evitar posibles demandas. Aunque Berzosa no se muerde la lengua y asegura que todo fue un “montaje” y que incluso desde el programa se instigaba “a fumar a los camareros en la cocina para poderlos grabar”. “Pero si hasta me hacían poner música heavy”.

 

Y es que los viejos rockeros nunca mueren. Y Cristóbal Berzosa es uno de ellos. Llega hasta su bodega, donde asegura que le han robado en las últimas noches “varias máquinas”, a lomos de su Harley y con nuevos proyectos de los que no puede hablar, aunque al final acaba hablando. “Estoy detrás de un programa de cocina. En cinco o seis días me dan una respuesta y podríamos grabar más de veinte capítulos”, adelanta Berzosa, quien un segundo después cambia de humor: “Ya he largado bastante, se me calienta la boca. Se acabó la puta entrevista, a tomar por el culo de aquí”, dice.

 

Para el recuerdo esta visita guiada audiovisual por la bodega El Yugo de Castilla en la que su propietario, Cristóbal Berzosa, hace no tanto un grande en el sector de la restauración castellano y leonesa, no deja títere con cabeza. Genio y figura... La pesadilla continúa...