Contra las piedras renales, más agua y más ejercicio

Piedras renales

Los cálculos renales o piedras renales son una masa sólida compuesta de pequeños cristales que generalmente suele incluir oxalato de calcio, pero el aporte de líquidos disminuye la concentración de sólidos en la orina y hace más difícil que se formen piedras.

Actualmente es la tercera patología urológica más frecuente tras las infecciones urinarias y el cáncer. Hasta entre un 10% y un 15% de la población podría padecerlasgo de su vida. El especialista en litiasis, endourología y suelo pélvico del Hospital Universitario Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid, el doctor doctor Luis Resel, adelanta los siguientes aspectos claves en la prevención de la formación de nuevas piedras renales:

 

1. Conocer la composición de la piedra renal: es muy importante ya que más de un 50% de los pacientes puede formar una nueva piedra en los años siguientes. Si se conoce el componente se pueden realizar recomendaciones dietéticas y si en el estudio metabólico se detecta alguna alteración, tratarla con medicación o si existe un déficit de vitamina D o hiperparatiroidismo, remitir al paciente a endocrinología.

 

2. Agua y ejercicio: la medida más eficaz para prevenir los cálculos renales es aumentar el consumo de líquidos (los suficientes para orinar más de 1,5 litros de orina) y hacer ejercicio, lo que unido a la medicación y los cambios en la dieta ayudan en gran medida. "El ejercicio físico debe conllevar el movimiento del tronco superior a través de actividades como correr, el tenis o la natación que ayudan en la movilización de los riñones", aclara el especialista.

 

3. Cambios en la dieta: "el problema es cambiar de hábitos cuando el paciente está acostumbrado a no beber y a llevar una vida sedentaria", señala Resel. Los cambios dietéticos pueden implicar no abusar de alimentos ricos en calcio (lácteos), oxalato (tomate, chocolate o frutos secos) y ácido úrico (carnes, marisco y embutidos). Las alteraciones en los niveles de calcio, fósforo, oxalato o ácido úrico intervienen en la formación de los cálculos. "Muchas personas con alteraciones metabólicas pueden no saber que las padecen y no desarrollar piedras en los riñones porque llevan una dieta equilibrada, toman una ingesta adecuada de agua y practican ejercicio", apunta Resel.

 

4. Fármacos inhibidores: existen medicamentos que ayudan a inhibir o evitar la formación de piedras o que detienen su crecimiento si existen (citrato potásico, fitatos, diuréticos tiazídicos, etc.). Los remedios herbales siguen teniendo una buena acogida entre los pacientes. La cola de caballo y la 'rompepiedras' son hierbas bien conocidas y que se pueden comprar en la Farmacia o un herbolario, antes tomadas en infusiones ahora ya existen en forma de comprimidos (Herbensurina).