Contar con una vivienda vacía supone un gasto de… 2.400 euros

Muchos propietarios aún creen en la fábula de que un piso cerrado no origina ningún tipon de gastos; se equivocan.

Existe una creencia, muy extendida entre propietarios de viviendas, que el piso cerrado no da problemas y no ocasiona grandes gastos. Según un informe elaborado por Alquiler Seguro, basado en los datos que maneja a diario sobre el coste de mantenimiento de inmuebles, tener una casa vacía acarrea un gasto medio de 2.400 euros anuales en un piso tipo (tomando como ejemplo la ciudad de Barcelona), informa el portal inmobiliario fotocasa.es.

 

Este gasto oscilaría en función del tamaño de la vivienda y el municipio donde se encuentre ubicado el inmueble. Los datos de Alquiler Seguro recogen información detallada del coste medio de inmuebles en desuso en Barcelona y que puede ser extrapolada al resto de grandes ciudades de hasta 250.000 habitantes.

 

LA REALIDAD DE LOS INMUEBLES VACÍOS

 

Desde hace unos años el mito de que mantener una vivienda vacía hacía que se revalorizará ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmo agigantado, hasta tal punto que desde 2007 el precio se ha ajustado en un 40,3% con previsiones de continuar a la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan a augurar descensos hasta 2014.

 

Ante la imposibilidad de vender, muchos propietarios mantienen sus viviendas vacías e inutilizadas, lo que provoca una mayor depreciación del inmueble. Tener una vivienda vacía afecta directamente a la conservación y mantenimiento de la misma.

 

Un inmueble bien conservado dura más, envejece más dignamente y permite disfrutarlo más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, se evitan los fuertes gastos que habría que efectuar si, de repente, fuera necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se haya ido agravando con el tiempo.

 

Muchos de los requisitos que se exigen para el mantenimiento de un inmueble podrían estar cubiertos si éste estuviese ocupado por un inquilino.

 

GASTOS FIJOS Y VARIABLES

 

Analizando los impuestos comunes de una ciudad como Barcelona por ejemplo, el gasto mensual ronda los 200 euros por cada casa en desuso. 

 

Los gastos fijos comunes a cualquier residencia son:

 

COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

 

Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 metros cuadrados en el centro de una de las principales ciudades analizadas por Alquiler Seguro, sin elementos comunes como ascensor o  portero, la cuota mensual ascendería a 75 euros, sin tener en cuenta gastos extraordinarios como derramas o reformas, lo que podría aumentarla considerablemente.

 

Además, hay muchas comunidades de vecinos que en el recibo incluyen gastos adicionales como la factura por calefacción comunitaria y agua, lo que se traduce en un gasto anual de comunidad de 900 euros.

 

La comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía.

 

IBI (IMPUESTO DE BIENES INMUEBLES)

 

El segundo recibo más importante en cuantía para propietarios, inexcusable, es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste grava la titularidad o posesión de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral, que clasifica el origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales establecidos. El costo del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros, en una vivienda sin garaje ni trastero. En el caso de que el inmueble disponga de añadidos, el costo puede aumentar aproximadamente unos 120 euros más. Incluye la tasa de basuras.

 

SEGURO DEL HOGAR

 

Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro de hogar, con el fin de tener cubierto acontecimientos inesperados o accidentes. El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.

 

Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa (contenido/continente) y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200 euros.

 

MÍNIMOS DE SUMINISTRO

 

Parte de las 3,4 millones de viviendas vacías que hay en España mantienen contratados suministros de luz, agua y gas. Aunque no se haga uso de los mismos, estos tienen un coste mínimo, que en el caso de la luz va fijado y varía por la potencia que se haya contratado. Debido a las subidas de las tasas, en los últimos años, el coste de mínimos en suministros se ha elevado, llegando a tener que abonar un total anual de 540 euros por su alta y mantenimiento.

 

HIPOTECA

 

Aunque se trata de casos excepcionales, algunas  viviendas vacías están sometidas a cargas extras como el pago de una hipoteca. Si estimamos el precio de una vivienda de 100.000 euros con una financiación a  tipo medio del 3% y 15 años, supondría afrontar un pago mensual de 690 euros.

 

A todos estos gastos fijos, también se ha de añadir el coste de mantenimiento y reparaciones que por falta de uso necesita un inmueble y que quedan exentos de la cobertura del seguro (avería de caldera, atascos...). Este tipo de gasto, que entraría dentro de los costes ocasionales o variables y puede incrementar el gasto anual en 260 euros, siempre dependiendo del tipo de avería, reparación o remodelación necesaria.