Contador: "Si no soy el favorito número uno, me viene bien"

"Froome está muy fuerte, es la referencia", afirma el ciclista español. "El Tour de 2010 lo consideraré siempre mio porque lo gané con sacrificio y sufrimiento". 

El ciclista español Alberto Contador (Team Saxo-Tinkoff) no acude al Tour de Francia, que dará comienzo este próximo sábado, con ningún sentimiento de revancha después de perderse la edición del año pasado y de que se le retirase una victoria de 2010, que pese a todo "siempre" considerará suya, y tiene claro que le puede venir "bien" que no le sitúen entre los favoritos a una carrera que ve diferente a la de 2012 y "muy igualado".


"No", asegura Contador en una entrevista en 'lequipe.fr' cuando se le pregunta sobre si acude con sentimiento de revancha. "Mi único sentimiento es que vuelvo a la carrera más grande del mundo. Es un bonito desafío, con un objetivo de luchar por ganarla. Tengo ganas de volver y lograrlo", añade en declaraciones a Europa Press.

Para el pinteño, la 'Grande Boucle' "es una carrera donde todo es más grande: la tensión, la presión, los medios..." "Hace falta saber manejar los buenos y malos momentos", advierte, recalcando que se ve en un "un buen momento". "La gente me anima mucho en las carreteras, esto hace las cosas más fáciles", confiesa.

Además, recalca que, en su opinión, ha ganado "tres" Tour. "Cuento el de 2010. Hay gente que piensa otra cosa, pero ese Tour lo gané únicamente gracias al trabajo, el sacrificio y el sufrimiento, lo consideraré siempre mío", afirma, en relación al triunfo que fue a parar al luxemburgués Andy Schleck después de su positivo por 50 picogramos de clembuterol.

En 2011 no estuvo en liza por el triunfo, en 2012 no acudió por estar sancionado y en este 2013 no ha emergido todavía su figura de forma dominadora. "Quizás pueda tener más libertad", señala con ironía al respecto. "Ser el favorito es un truco de los periodistas, si no soy el favorito número uno, me viene bien", asegura.

VE CON POSIBILIDADES A 'PURITO'

Igualmente, Contador espera que el recorrido le pueda ayudar en su objetivo. "Invita más a los ataques que el año pasado y habrá corredores más ofensivos, como Joaquím Rodriguez, Alejandro Valverde y yo. Somos ciclistas ofensivos y vamos a aportar movimiento a la carrera", desea.

"Va a ser un Tour muy igualado, quizás un poco más favorable para los escaladores. Creo que le viene bien a 'Purito', con la contrarreloj corta y muchas llegadas en alto. Los Pirineos serán dulces, tras el resultado de las dos cronos, podremos elegir la táctica en los Alpes", prosigue el madrileño.

Sin embargo, no esconde que el gran rival a batir será el británico Chris Froome. "Está muy fuerte, impresionante desde el comienzo de la temporada. Ha logrado grandes resultados y es el corredor referencia", opina el ciclista español, ganador del Tour en 2007 y 2009.

Y para batirle cree que "la única solución" pasa por "las piernas". "El Tour será complicado con Froome y con otros rivales. El Sky tiene un equipo muy fuerte, un gran sistema de trabajo y son los dominadores. Hará falta aprovechar cada momento, el Tour será diferente al del año pasado", declara el jefe de filas del Saxo-Tinkoff, que acudirá también con un potente equipo.

Sobre su ausencia de victorias de nivel, salvo una de etapa en el Tour de San Luis, el madrileño cree que "ganar te da una confianza pero no la motivación". "Personalmente, la mía será independiente de mis resultados. Si gano el Tour, será mi año. Este año es un poco diferente, mi progresión ha sido bastante lenta, pero no es incompatible con un buen Tour de Francia. Espero ser más fuerte que en 2010", destaca.

Tampoco ha brillado en las contrarrelojes, donde piensa que todo depende "de la forma". "Te puedes centrar en hacer pruebas o concentrarte en las etapas de montaña. Este año, los resultados son discretos, pero mantengo la confianza para el Tour. Los resultados del Dauphiné no quieren decir nada, para mí estaba al 75 por ciento de mi potencial", sentencia.