Condenas de un año de prisión a una pareja vallisoletana por falsificar una factura

Utilizaron una imrpesora a color para llevar a cabo dicha falsificación y justificar así el pago, no realizado, de un armario en su domicilio.

La pareja formada por Luis M.G. y Rocío T.V. ha sido condenada a una pena de un año de prisión, frente a los veintiún meses solicitados por el Ministerio Fiscal, por falsificar un recibo mediante la utilización de una impresora en color con el fin de acreditar el pago de un armario de su casa que, sin embargo, no abonó en su totalidad.

 

En su sentencia, la Audiencia de Valladolid considera a ambos autores de un delito de falsificación de documento mercantil en concurso con otro de estafa procesal en grado de tentativa e impone a cada uno de ellos seis meses de cárcel por cada uno de ambos delitos y las correspondientes multas, que en el caso de él se eleva a 3.240 euros y en el de su esposa a 2.700 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Fiscalía de Valladolid, en su escrito de calificación provisional de los hechos, imputa al matrimonio un delito de falsificación de documento mercantil en concurso con otro de estafa en grado de tentativa y solicita para cada uno de ellos una condena de 21 meses de prisión y el pago de una multa de 3.240 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los acusados habían contratado con la empresa 'Ramos Puertas y Armarios Empotrados S.L' la fabricación e instalación de un armario para la vivienda que compartían por un precio de 2.500 euros y en cuyo contrato figuró como contratante la mujer.

 

Para la realización y suministro de la obra los procesados realizaron los dos primeros pagos convenidos, no así el tercero y último, por importe de 750 euros, lo que llevó a la mercantil contratada a presentar demanda en vía civil para reclamar la cantidad adeudada.

 

En el curso del procedimiento, turnada al Juzgado de Primera Instancia número 9, la pareja, de común acuerdo, presentó un recibo como si fuera genuino y a fin de que se estimara probado que había abonado la cantidad reclamada.

 

Sin embargo, los acusados, tras escanear uno de los documentos de pago verdadero que obraba en su poder, se sirvieron de una impresora en color para reproducir el mismo reemplazando los detalles de pago referentes a este tercer plazo con el fin de hacerlo pasar por genuino.

 

El procedimiento en vía civil concluyó con sentencia que obligaba a la pareja a abonar los 750 euros pendientes y, además, se acordó abrir diligencias penales contra ella por los presentes hechos que han concluido en sentencia condenatoria.