Condenan a seis años a un joven que obligaba a adolescentes a robar joyas a sus madres

Los amenazaba con palizas y con llamar a sus amigos 'lating kings'.

La Audiencia de Barcelona ha condenado a seis años de cárcel al joven de 21 años acusado de cuatro delitos de amenazas condicionales por obligar a adolescentes a robar joyas de oro a sus madres si no querían recibir palizas.


La sentencia considera probado que Yassin M. advirtió a un mínimo de cuatro estudiantes menores del Instituto Pla de les Moreres de Vilanova del Camí, y que así recibió joyas de octubre a diciembre de 2010.

Amenazó con hacerles daño él mismo o a través de terceros --como afirmó en el juicio una de las víctimas, que explicó que le había dicho que iba a llamar a sus amigos 'lating kings'--, y que se aprovechó "en particular, de la diferencia de edad".

Considera que las amenazas deben ser condicionales, ya que Yassin M. no realizó las coacciones o palizas de las que había advertido, y lo ha absuelto de otros cuatro delitos de amenazas por no poder probarse las coacciones.

La Audiencia lo condena a indemnizar a las víctimas con 3.451 euros en total, que es el valor de las joyas que adquirió a partir de las amenazas a los menores.

EN EL JUICIO

En el juicio, que se hizo con jurado popular el 26 de junio en la Audiencia provincial, Yassin M. --que entonces se enfrentaba a una pena de cárcel de 32 años por ocho delitos de amenazas-- negó haber coaccionado a los jóvenes, y afirmó que eran los mismos menores los que le pedían que se las vendiera, ya que era el único mayor de edad.

Alegó que en ese momento sólo tenía 18 años --hecho que la juez ha tenido en cuenta, según la sentencia--, que su madre estaba en el hospital, y que vender las joyas de los adolescentes era una manera de conseguir una pequeña comisión: "Los menores venían con joyas y me decían que yo se las vendiera".

Según declararon como testigos varios adolescentes, le dieron las joyas por miedo y porque pensaban que era peligroso y les pegaría: "Éramos pequeños. Teníamos 14 o 15 años. Y cuando viene un chaval más grande, te asusta", explicó uno de ellos.