Condenado en Valladolid a un año de cárcel por empujar a un médico del Hospital Clínico Universitario

El agresor llegó a un acuerdo con las acusaciones pública y particular, que inicialmente pedía un año y diez meses y dos años, respectivamente.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Valladolid ha condenado a un año de prisión a un septuagenario cuya identidad responde a las iniciales I.H.P. por empujar y amenazar en noviembre de 2011 a un médico del Hospital Clínico Universitario al mostrarse disconforme con la prueba diagnóstica que le había prescrito.

 

La sentencia condenatoria podía haber sido todavía más elevada, ya que el Ministerio Fiscal y la acusación particular solicitaban inicialmente un año y diez meses y dos años de prisión, respectivamente, conforme a los artículos 550 y 551 del Código Penal, que tipifican como atentado a la autoridad las agresiones sufridas por el personal sanitario, si bien el día del juicio ambos acusadores aceptaron la petición de rebaja de las penas formulada por el agresor.

 

Así, las partes acordaron finalmente una sentencia de conformidad consistente en un año de cárcel por delito de atentado a la autoridad y sendas multas de 200 euros por otras tantas faltas de amenazas, incluido el pago de las costas procesales, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los hechos que han desembocado en el presente fallo condenatorio se remontan a la mañana del 28 de noviembre de 2011 y tuvieron por escenario el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, cuando el imputado, I.H.P, irrumpió en el despacho del doctor P.B.H.R, que en fechas anteriores había prescrito una prueba diagnóstica al primero con la que éste no estaba de acuerdo.

 

Fue entonces cuando el paciente espetó al facultativo: "¡No vales para nada, vete al campo a recoger setas con los rumanos!", ante lo cual el médico le invitó a que abandonara su despacho. Ante la negativa del condenado, el médico se dispuso a salir de la consulta y en ese momento I.H.P. le agarró de la bata y le empujó contra la pared del despacho.

 

Acto seguido, ya en el pasillo, el imputado volvió a empujar al médico en un par de ocasiones y llegó incluso a alzar su mano haciendo amago de agredirle, a la vez que le decía: "¡Cuidado, que tengo muy mal pronto!".