Condena de 11.000 euros para Sacyl por la muerte de una recién operada subida a una ambulancia

Defensor del Paciente califica de "ridícula" la sanción económica por una "clara neglilgencia" en un traslado de Valladolid a Segovia.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha condenado al Sacyl a indemnizar con 11.000 euros a los familiares de una paciente, M.L.A, de 83 años, que falleció en 2009 en el desplazamiento en ambulancia hacia Segovia procedente de la capital vallisoletana, donde minutos antes había sido sometida a un cateterismo al padecer un síndrome coronario.

 

La sentencia, dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior del TSJCyL, con sede en Valladolid, ha estimado así parcialmente el recurso contencioso administrativo interpuesto por los Servicios Jurídicos de 'El Defensor del Paciente', en representación de los familiares de víctima, declarando su derecho a ser indemnizados en la cantidad de 11.000 euros por la pérdida de oportunidad, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La condena, calificada de "ridícula" por el referido colectivo, hace referencia a hechos que se remontan al 16 de junio de 2009, fecha en la que la octogenaria M.L.A, con multipatologías, ingresó en el Complejo Hospitalarlio Asistencial de Segovia al padecer una disnea, dolor torácico e insuficiencia cardiaca, en contexto de fibrilación auricular rápida y angina estable.

 

Tras serle realizadas varias pruebas, fue diagnosticada de síndrome coronario agudo con insuficiencia cardiaca secundaria y fibrilación auricular (Angina inestable Braunwald II B y disnea Grado III).

 

Ante ello, la paciente fue trasladada hasta el Hospital Clínico Universitario, donde el 22 de junio se le practicó un cateterismo, una angioplastia y el implante de dos stents. Tras un breve periodo de observación de veinte minutos, la mujer fue dada de alta y trasladada al Hospital de Segovia en una ambulancia sin medicalizar, antes de comprobar la existencia de posibles complicaciones tras la intervención, en un trayecto de hora y media.

 

Fue entonces cuando la afectada, en el transcurso de dicho traslado, presentó un cuadro de parada cardiorrespiratoria. En esa situación de falta de medios de rescate en la ambulancia fue imposible resucitar a la anciana, con lo que acabó falleciendo en el traslado del Hospital de Valladolid al Hospital de Segovia, cuya distancia entre ambos centros es de 111 kilómetros, no habiendo sido valorados los factores de riesgo adicionales en la paciente.

 

La presidenta de 'El Defensor del Paciente', Carmen Flores, lamenta que "aunque no hay dinero en el mundo que palie la muerte de una persona, habiendo reconocido la sentencia que hubo mala praxis, la indemnización concedida a la familia de la fallecida es ridícula y no se corresponde, de ninguna forma, con la impotencia y el daño moral que se les ha causado", al tiempo que recuerda que sentencias de este tipo son "una patente de corso para que las negligencias en España queden impunes y se sigan sucediendo de manera fácil y gratuita".