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Cartel definitivo iberian file

Concluye la vista para juzgar a la pareja que obligó a una joven a prostituirse en el Jamaica

La última sesión quedó aplazada tras la petición de la defensa de tomar declaración por videoconferencia a la víctima desde Rumanía. 

La Audiencia de Valladolid concluye este lunes el juicio contra la pareja formada por Plamen V.G. y Cristina C, él de origen búlgaro y ella rumana, a quienes el Ministerio Fiscal acusa de traer engañada de Rumanía en 2013 a una menor de 15 años para prostituirla en el club 'Jamaica' y para quienes inicialmente solicita penas de 15 y 12 años de prisión, respectivamente.

 

El proceso judicial entra así en su última sesión, con la exposición de los informes definitivos de la acusación pública y las defensas, después de que el día 6 de febrero el tribunal que preside Feliciano Trebolle aceptara la petición de uno de los defensores de aplazar la conclusión del juicio con el fin de localizar a la supuesta víctima, que acababa de dar a luz en un hospital de Rumanía, y tomarle declaración por videoconferencia para poder conocer así su versión de los hechos de primera mano.

 

Sin embargo, el oficio remitido por la Audiencia de Valladolid a la policía rumana para la localización de la menor no ha tenido finalmente éxito, ante lo cual la sala ha optado por continuar el proceso y concluirlo este lunes, dando por válido el vídeo grabado en su día a la joven con su denuncia de los hechos y que fue visionado en una de las sesiones ya celebradas, según informan fuentes jurídicas.

 

PRIVADA DE DOCUMENTACIÓN

 

Aunque la pareja se ha declarado inocente y Cristina C. sostiene que ayudó a viajar a España a la menor bajo el ofrecimiento de que se encargara de cuidar a un nieto en Medina del Campo, el Ministerio Fiscal, apoyado en el testimonio de agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif), considera probado que los dos acusados obligaron a prostituirse a la chica en el 'Jamaica', en San Miguel del Pino, una vez llegada a España y tras arrebatarle la documentación para garantizarse así el pago de la deuda que ésta había contraído por los gastos del viaje.

 

La menor, siempre según su versión, trabajó en condiciones de semiesclavitud tres o cuatro semanas del mes de agosto en el referido prostíbulo, en el que también prestaba servicios Cristina C. La víctima denunció en su día que los fines de semana llegó a realizar hasta catorce servicios diarios y entre semana unos cinco o seis, y que en el caso de no cubrir el número previsto Plamen V.G. le recriminaba que una "chica tan guapa" trabajase tan poco y sospechaba de que le estaba engañando.

 

Fue a principios de septiembre cuando la víctima, que estaba obligada a entregar todo el dinero de los clientes a la pareja y percibía una pequeña cantidad, decidió escapar de Medina del Campo y para ello se puso en contacto con unos compatriotas conocidos de su pueblo y que entonces residían en Santiago de Compostela, hasta donde llegó en autobús tras aprovechar un descuido de un portero del 'Jamaica'.

 

Pero una vez que hubo llegado a Santiago con su nueva 'familia', ésta de nuevo la explotó sexualmente obligándola a ejercer la prostitución en otro local de alterne de Padrón, siendo sometida nuevamente a todo tipo de agresiones y vejaciones.

 

En su escrito de calificación provisional, la acusación pública imputa a ambos un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual en concurso medial con otro de prostitución, merecedor de doce años de prisión, así como de uno continuado de falsedad en documento oficial y mercantil que imputa a Plamen V.G, que vería por tanto su condena ampliada en otros tres años más, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En concepto de responsabilidad civil, Fiscalía interesa que ambos procesados indemnicen, conjunta y solidariamente, a la víctima en la cantidad de 120.000 euros por el daño moral causado.