Concha Chamorro, la historia de una luchadora en las ondas

De la mano de Juan Pascual llegó a Radio Popular de Valladolid, para más tarde dar el salto a Madrid y a África. Valiente y vocacional, Concha Chamorro acabó su carrera profesional en Valladolid, donde reivindica una radio fresca y cercana.

LA RÁFAGA: 

 

Un sonido radiofónico: Les acompaña Radio Popular de Valladolid. Cualquier emisora que sintonice de nuestra ciudad le dará buenos programas pero si ha preferido la nuestra, gracias por estar con nosotros. Les acompaña Radio Popular Valladolid.

 

Un momento: Estando en la inauguración de la oficina de Proyecto Hombre, me caí y me rompí el coxis. Me auxiliaron todas las autoridades. Aguanté el dolor y cubrí la información.

 

Una anécdota: En Madrid, en el homenaje a Santiago Carrillo. No conocía físicamente a Fernando Jauregui y le pregunté quién era y él me dijo que corresponsal del Prada.

 

Qué noticia le hubiera gustado dar: Que España pase la crisis.

 

La radio en una palabra: Frescura e inmediatez. 

Concha Chamorro es historia viva de la radio vallisoletana. Filóloga de título, locutora de profesión, periodista de vocación, esta leonesa afincada desde niña en la ciudad del Pisuerga tiene una hermosa historia junto a los micrófonos a los que llegó, como muchos otros, de la mano de ese gran maestro de las ondas llamado Juan Pascual.

 

Una prueba, a modo de entrevista, cambió su vida profesional para ingresar en Radio Popular de Valladolid, aún antes de convertirse en COPE. “Una radio fresca”, recuerda Concha, quien se sacó de la manga un programa para dar voz a todos los vallisoletanos: ‘Entre Amigos’. “Cuatro horas de programa diario que es lo más bonito que hecho en radio y que llegó a mucha gente de la capital y de la provincia. Era Valladolid en estado puro”. Antes también se atrevió con musicales, fundamentalmente de folk y de jazz, su gran pasión.

 

Antonio Calzada fue quien le cambió el nombre de Conchita por Concha “que era más serio para una locutora”, recuerda entre risas. En poco tiempo se convirtió en una de las voces más conocidas de esta Comunidad, y allí estuvo Concha en los hitos más importantes de la incipiente región, como por ejemplo en la Constitución de las Cortes de Castilla y León, en 1978.

 

Valladolid se le quedó pequeña a esta defensora a ultranza de la mujer. “Era la hora de marcharme y recalar en Madrid, donde tuvo varios directores de informativos como Manuel Antonio Rico, Alejo García, Fermín Bocos o Fernando Onega, entre otros”. No le gustaba demasiado la información política, pero como conocía a todos sus actores, Concha Chamorro enseguida se abrió paso en esta parcela.

 

“Cubría las ruedas de prensa de la Moncloa, que se hacían en una mesa ovalada con el propio presidente González”. Recuerda con cariño las queimadas que organizaba Manuel Fraga, o las comidas de Txiqui Benegas o el propio Santiago Carrillo, de las que guarda multitud de anécdotas y vivencias.

 

Se define como periodista de provincias que estuvo ocho años en Madrid y que cuando surgió la oportunidad, ni corta ni perezosa, se lanzó a la aventura africana, concretamente en Guinea Ecuatorial para formar parte de un apasionante proyecto en Radio África 2000, que le marco su vida: la profesional y también la personal. “Fui muy feliz los dos años que estuve allí, e incluso no habría dudado en quedarme allí toda la vida”.

 

Desde sus micrófonos luchó porque los guineanos se sintieran orgullosos de la lengua española, pero sobre todo y, casi de manera encubierta, por defender los derechos de todos los ciudadanos y denunciar todas las injusticias “que eran muchas”. Con un programa similar al que hacía en sus primeros años de radio vallisoletana, Concha –valiente y decidida como pocas- dio palabra a todas esas personas que de otro modo jamás podrían haber expresado sus pensamientos, a pesar de la oposición del gobierno dictatorial.

 

Embarazada de su única hija, la periodista decidió volver a sus orígenes: Valladolid. A orillas del Pisuerga finalizó su carrera profesional hace apenas un año. Defiende la radio local por encima de todo y siente añoranza por esa frescura que las ondas tuvieron en otra época. La evolución ha hecho que los espacios se hayan constreñido y prácticamente no hay tiempo para esa información mucho más cercana a las personas, lo que ha hecho que la radio sea ahora mucho “más oficialista”.

 

Es la historia cercana y apasionante de Concha Chamorro. Ella acostumbrada a relatar la vida de otros, ha hecho el esfuerzo para Tribuna de narrar la suya propia.