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Cartel definitivo iberian file

Con Roger todo es más fácil para el Real Valladolid (0-1)

Un momento del partido entre Bilbao Athletic y Real Valladolid. LFP

Un solitario tanto del delantero ante el Bilbao Athletic en San Mamés fue suficiente para que los blanquivioletas se llevaran los tres puntos en un partido igualado.

Ficha técnica:

 

Bilbao Athletic (0): Remiro, Ramalho, Saborit (Seguín 46’), Gil, Undabarrena (Jurgi 50’), Santamaría (Villalibre 46’), Unai López, Vesga, Etxeberría, Yeray y Aketxe.

 

Real Valladolid (1): Kepa, Moyano (Chica 80’), Marcelo Silva, Juanpe, Nikos, Juan Villar, André Leão, Borja, Mojica (Guzmán 85’), Rennella (Rodri 83’) y Roger.

 

Goles: 0-1 (min.35) Roger define por el palo corto ante la salida de Remiro.

 

Árbitro: Pizarro Gómez (Colegio madrileño ). Amonestó a los locales Aketxe (31’), Gil (52’) y Ramalho; y por los visitantes a Borja (28’), Roger (35’), Mojica (35’), Juampe (60’), Leao (70’), Marcelo Silva (71’) y Chica (89′).

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 25 ante 7.080 espectadores disputado en el nuevo San Mamés.

Oficio, oficio y más oficio. Con semejante palabra, el fútbol se hace más práctico, más llevadero. Simplemente se hace más fácil ganar. Y sino que se lo digan al Real Valladolid, que este domingo consiguió llevarse los tres puntos de San Mamés frente a un Bilbao Athletic que se desfondó para intentar al menos un gol que le hubiera dado el empate ante el 0-1 que reflejó al final en el marcador. Pero no fue así, ya que los blanquivioletas se llevaron el gato al agua.

 

Y es que con Roger en tu once todo es más fácil, claro. El delantero se estrenaba este sábado en la titularidad desde su fichaje en el mercado de invierno, y desde luego que cumplió con creces. Es lo que tiene un jugador de sus características. Tiene dos, te marca una. Quizá lo que le hacía falta al Pucela en lo que va de temporada.

 

La cuestión es que no solo él fue lo llamativo de un once de Miguel Ángel Portugal en el que también destacaba la ausencia de Hermoso por Nikos y el estreno de Borja en el mediocampo. Ambos cumplieron, o al menos no desentonaron, en lo que ya parece la rebelión de los fichajes de invierno. ¿Son suficientes para rehacer lo malo que se ha hecho hasta ahora? Ya veremos, pero el comienzo no es malo.

 

Y es que si algo aportaron estos al juego blanquivioleta fueron galones, experiencia, saber estar. Algo en lo que se nota algo verde al Bilbao Athletic, como podría deducirse de una plantilla joven. Si bien es cierto que al Pucela le costó asentarse sobre el césped de la Catedral, y bien pudo pagarlo por algún gol en contra tempranero, pronto supo rehacerse y comenzar a desarrollar esas dosis de buen juego que a veces, muy de vez en cuando, saca a relucir.

 

Así las cosas los visitantes tiraron de veteranía y de efectividad para plantarse en un terreno complicado frente a un rival necesitado. Con el paso de los minutos Villar volvió a hacer de las suyas, Roger y Rennella comenzaron a demostrar que juntos pueden aportar cosas y Leao y Borja hicieron lo propio en el centro. No era el juego más vistoso del mundo, pero valía. Y más cuando a Roger le da por comenzar su racha.

 

Avanzaba el partido hacia el descanso entre pérdidas de balón de Mojica –bastante torpe todo el encuentro- e intentos inconexos de pases cuando al fin uno dio con la tecla. ¿Quién? Juan Villar. ¿El destinatario? Roger. Para adentro. 0-1 y el fútbol que a veces es más fácil de lo que parece, pese a la lluvia que asolaba Bilbao.

 

La segunda parte fue un buen ejemplo de buena gestión por parte del Pucela. El Cuco Ziganda agotó los tres cambios –el último por lesión de Undabarrena- en apenas diez minutos, pero estos no acabaron de tener el efecto esperado. Mientras, el Valladolid fue capaz de enseñar eso que no solía tener hasta hace bien poco; paciencia y concentración.

 

Toque, toque y toque… y en cuanto había ocasión, para arriba. Sin duda los problemas del conjunto blanquivioleta llegan en ataque, donde no es capaz de transformar lo que debería. Pero al menos atrás la defensa ha echado el cerrojo, algo que se agradece en plena escalada de la tabla.

 

El tramo final del encuentro fue donde más sufrió el Valladolid, ante un Athletic al que si algo le sobra es garra. Bajo un diluvio universal y ante las adversidades, los leones fueron capaces de ponerle la soga al cuello a su rival, y es que un empate hubiera sido un duro varapalo. Más de uno tragó saliva cuando, a minutos del final, Ramalho remató de cabeza a bocajarro un balkón que se fue lamiendo el poste de Kepa. Pero no. La fortuna parece sonreír a un Real Valladolid que acumula seis jornadas invicto y que, poco a poco, va escalando en la tabla.