Con los de casa, en familia

A pesar que la afición exige oportunidades para los toreros locales, novilladas y ocasiones para los más jóvenes, la respuesta en taquilla es para echarse a temblar. 

Para comenzar habrá que decir que de toros no saben más que las vacas; que los verdaderos aficionados pucelanos cabrían en medio tendido del viejo coso de Zorrilla y que a los toreros de casa no les apoya ni la familia.

 

Y es que es muy fácil rasgarse las vestiduras cuando no hay oportunidades para los locales, poner el grito en el cielo cuando los de casa no aparecen acartelados, clamar contra la empresa y la madre que parió al toreo si los coletudos del terruño no pisan el albero. Está muy bien la defensa a ultranza de lo nuestro y todo lo que quieran, pero coño habrá que apoyarlos yendo a la plaza. Que no quede en simple pataleo.

 

Lo volvimos a ver este lunes en los centenarios tendidos de la plaza de toros del paseo de Zorrilla. Desangelados, mucho cemento o, mejor, piedra. El Lugui reclama su enésima oportunidad en su ciudad para conmemorar sus 25 años y se lesiona. Al menos así lo refleja el parte médico. Qué mala pata… Joselillo medio aprovecha su oportunidad y Santana acusa en demasía su falta de rodaje… y la afición se queda en casa-. Sí, esos mismos que berrean hasta la saciedad paseíllos para sus paisanos y más novilladas. Hoy lo veremos… que llegan los becerristas.

 

Lo que está claro que ni los de la tierra ni los aficionados llenan el coliseo vallisoletano. Figuras y un público, a lo mejor no tan entendido pero que también pasa por la taquilla, hacen que la plaza no parezca un erial. Es que es todo tan difícil. Los de arriba que no quieren torear con los de abajo, tampoco se bajan del burro exigiendo dólares y los precios los sufre el paganini de turno. Los de la tierra no llenan pero exigen oportunidades. Tampoco se acude a las novilladas, y sin novilladas no hay cantera y sin cantera no hay futuro…

 

En definitiva ya se sabe que con los de casa, como en familia. Las apreturas llegarán el viernes.