Cómo usar Internet con seguridad, para menores, redes sociales, compras...

Foto: EP

Hoy, martes 9 de febrero, más de 100 países celebran el Día internacional de la Internet Segura, una iniciativa promovida por la Comisión Europea y organizada por Infase la Red Europea por una Internet Segura. Internet es un mundo aparte repleto de posibilidades, pero también de riesgos. 
 

Las posibilidades de la Red son ilimitadas: vídeos de entretenimiento, aplicaciones de mensajería, redes sociales, compras online... Pero también los riesgos, que pueden afectar tanto a adultos, como a menores. ¿Cómo navegar de forma segura? ¿Cómo vencer el miedo a comprar en línea? ¿Cómo conectar con otros usuarios sin ponernos en riesgo? 


APPS, WEBS Y WIFI    

 

Actualmente accedemos a Internet por muchas vías. No sólo en cuanto a la forma que adopta el 'software' que sirve de ventana al usuario para acceder a la "red de redes" (apps, navegadores, etc.), sino también la conexión que establecemos (por cable, WiFi, 3G/4G...) o el tipo de dispositivo.

 

Todo ello supone un riesgo potencial a la hora de acceder a Internet y conviene tener en cuenta una serie de precauciones generales, según el caso.

 

Cuidado con los enlaces adjuntos: es una de las recomendaciones básicas, teniendo en cuenta la popularidad de las aplicaciones de mensajería y también del correo electrónico. Lo que siempre hay que tener en cuenta es que, como en la vida real, en Internet no existen los chollos milagrosos: si te ofrecen algo que parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea. Piensa mal y acertarás. 

 

Desde la compañía de seguridad Panda recomiendan que en caso de recibir una dirección en un mensaje sospechoso, aunque el contacto sea de fiar (como que se vea que es un mensaje en cadena copiado y pegado) "lo mejor es no pulsar directamente sobre ellos y teclear la dirección en el navegador". En este sentido, es recomendable una preocupación extra al acceder a tráileres de películas, anuncios de televisión o al descargar juegos. 

 

En este sentido, hay que tener en cuenta que actualmente los móviles o tabletas se han convertido en el dispositivo más utilizado por muchos usuarios y eso los convierte en "focos de infección". En este sentido, es necesario no solo mirar con lupa y usar el sentido común a la hora de pinchar a los enlaces que nos envían, sino también tener mucho cuidado con qué programas descargamos e instalamos. 

 

Si nos llega un programa a través de una vía que no sea una tienda oficial, lo mejor es no activar la instalación de orígenes desconocidos de Android (que evita que instalemos 'malware' potencial), a menos que la fuente (un foro, una tienda alternativa...) sea de total confianza. 

 

Además, las tiendas oficiales, como Google Play, también albergan 'apps' maliciosas. Lo más importante, en este caso, es evitar las aplicaciones sospechosas con indicativos como que apenas tengan votos, que todos los votos sean puntuaciones altas sin comentarios o que apenas incluyan pantallazos (o que todos sean el mismo). Probablemente una 'app' que muestre todos estos síntomas incluirá 'malware'. 

 

Las conexiones Wi-Fi públicas suponen otro riesgo potencial y la mayoría de los usuarios se conectan a ellas sin ningún tipo de cuidado. Ahorrar datos o no disponer de ellos en el extranjero nos lleva a ello.

 

En esos momentos, el usuario debe pensar que cualquiera puede estar conectado a esa red pública y tener acceso a sus datos. Por eso es conveniente tener especial cuidado con las páginas web que se visitan o revisar que el icono del candado esté presente al entrar en páginas en las que exista registro de acceso. Además, es recomendable dejar las compras online y las transacciones para otro momento.    

 

En cuanto a contraseñas, hay que tener en cuenta que los 'hackers' son capaces de sacar provecho cuando una contraseña es poco segura. Y hay muchas. 

 

Por eso es conveniente saber cómo elegir una contraseña segura, con mecanismos como combinar números y letras o no usar datos personales. También es importante no repetir la contraseña de unos a otros servicios (porque si te 'hackean' Gmail, podrán hacer lo mismo con Facebook si la contraseña se repite). 

 

REDES SOCIALES Y MENORES    

 

Muchos de los consejos expuestos hasta ahora, como revisar enlaces sospechosos o vigilar las contraseñas, se pueden extender a hacer un uso seguro de las redes sociales. Sin embargo, la propia Facebook ha recopilado sus propios consejos, con especial foco en el papel que juegan los padres en el uso de redes sociales por parte de menores (en España, un usuario puede abrir cuenta en una red social a partir de los 14 años).

 

En primer lugar, desde Facebook consideran que los mismos métodos que sueles utilizar con tu hijo para educarlo en otros ámbitos también usarlos para hablar sobre sus actividades en Internet. "Si tu hijo responde mejor a un acuerdo negociado, crea un contrato que ambos podáis firmar. O, quizás, lo único que necesita tu hijo es conocer las reglas básicas. En ese caso, puedes establecerlas antes, la primera vez que le compres un dispositivo móvil". 

 

La red social más utilizada del mundo también recomienda predicar con el ejemplo. "Si estableces restricciones horarias sobre cuándo pueden usar las redes sociales o navegar por internet (por ejemplo, no chatear después de las 22:00), adoptar tú también ese comportamiento supone una gran diferencia". Además, si quieres que tus hijos sean civilizados en Internet, "da ejemplo de civismo y respeto cuando te comuniques con ellos". 

 

En cuanto al uso de redes sociales, también conviene interactuar pronto y establecer normas. "Igual que debes sentar cuanto antes las bases para el diálogo y la conversación con tus hijos sobre otros temas, también debes hacerlo para hablar sobre el uso de internet. Resulta más complicado hacerlo si esperas demasiado", expone Facebook. Los datos indican que los padres deberían incluso interactuar con sus hijos en cuanto estén en las redes sociales, haciéndose amigos de ellos en Facebook o siguiéndoles en Instagram.

 

En este sentido, es importante identificar los momentos clave. Hay muchos momentos para tener estas conversaciones: cuando estrena su primer teléfono móvil (es un buen momento para establecer reglas básicas); cuando cumple 14 años y es lo suficientemente mayor para unirse a Facebook, Instagram u otras redes sociales; o cuando obtiene el carné de conducir (un momento ideal para tratar la importancia de no enviar mensajes mientras se conduce). 

 

Por último, ¿qué ocurre si el padre está más atrasado que su hijo en estos menesteres? ¿Qué ocurre si no usa Instagram, no tiene Twitter y no escucha música en Spotify? De nuevo, conversar con los hijos puede ser la mejor forma de prevenir. La realidad es que sus hijos probablemente ya estén familiarizados con estos servicios, ellos mismos pueden ser un recurso excelente. Esta conversación también puede servir para hablar sobre temas de seguridad y privacidad; e incluso dé pie a tomar parte en la configuración de estas opciones dentro de la red social, para que el padre pueda asesorar a su hijo, más experimentado en el uso de nuevas tecnologías, pero no tanto en lo que puede pasarle factura con el tiempo.

 

En definitiva: es importante que conozcas cuáles son las amenazas de la Red para tus hijos y que también les eduques a ellos sobre cómo reconocerlas y qué hacer en situaciones difíciles. En este sentido, la instalación de un buen sistema de control parental puede ser una buena ayuda para controlar lo que ven los niños en casa, el tiempo que dedican a navegar por Internet y directamente excluir ciertos contenidos o servicios que pueden ser perjudiciales. 

 

COMPRA ONLINE DE FORMA SEGURA

 

Más allá de un uso habitual de Internet, de las aplicaciones de mensajería o de redes sociales, las compras online son un mundo aparte. A pesar de que unos 12 millones de internautas compran a través de la Red en nuestro país -según recoge el último estudio de EY y el Foro de Economía Digital-, muchos usuarios no se atreven a comprar en línea por miedo a que roben sus datos o ser víctimas de un timo. Sin embargo, el 'e-commerce' ofrece una gran cantidad de ventajas, como la comodidad y, en muchos casos, precios más económicos.

 

Para vencer el miedo no hay nada como el conocimiento. Ya hemos hablado de algunas cosas a tener en cuenta, que afectan a la compra electrónica, como las contraseñas seguras o evitar "Wifis" públicas. Además, hay una serie de consejos extra que hay que tener en cuenta a la hora de realizar compras en Internet: 

 

 

Reputación de la tienda: "Para evitar estafas, es fundamental realizar las compras en una tienda online reconocida y con buena reputación", explican desde PERCENTIL.com. Antes de comprar, lo mejor es informarse detenidamente sobre la plataforma, consultando foros, redes sociales, etc. Normalmente, un 'feedback' positivo por parte de una buena cantidad de usuarios debería ser sinónimo de garantía. 

 

Tampoco es recomendable comprar en tiendas online que carecen de vía de contacto o servicio de atención al cliente en caso de duda o reclamación.

 

Métodos de pago: Existen diversas fórmulas de pago, por eso las tiendas online deberían contar con varias posibilidades. Las más habituales: pasarelas de pago, tarjetas de crédito en modo 3D Secure o sin el código suplementario de verificación del banco y transferencias electrónicas. También hay que fijarse bien en la moneda en que se va a cargar el cobro. 

 

En este punto es recomendable tener en cuenta si la tienda redirige a una plataforma segura del banco o si cuenta con métodos de pago como PayPal, una plataforma en la que conviene tener cuenta para comprar online debido a su popularidad. Si no sabes cómo hacerlo, aquí te lo explicamos paso a paso. 

 

Recepción y devolución: Es importante informarse antes de comprar de los plazos de envío y de si supondrá un coste para el usuario o será gratuito. En cuanto a las devoluciones, no son iguales en todos los e-commerce y es conveniente consultarlo (si es sólo cambio de producto o servicio, si nos devuelven el dinero íntegro y cómo sería la entrega del mismo). 

 

En este sentido, también es imprescindible prestar atención a la letra pequeña, ya que los e-commerce cuentan siempre con un link de términos y condiciones donde se establecen criterios de envío, devolución, garantías o política de impuestos. Aquí pueden venir las sorpresas desagradables. 

 

Por último, conviene llevar un control de las compras por Internet, al igual que guardamos los tickets de compras en establecimientos físicos. Lo más habitual es que nos llegue un acuse de compra al correo electrónico en un máximo de 24 horas. Una buena práctica es crear en el propio correo o en el dispositivo, una carpeta exclusiva donde almacenar estos documentos. Guía definitiva para usar Internet de forma segura: menores, redes sociales, compras...


En este sentido, servicios como Inbox ya guardan de forma inteligente en la categoría "compras" los correos electrónicos relacionados con compras online, lo que facilita llevar un control sobre las transacciones online.