¿Cómo se forma la sangre?

Foto: E. P.

Científicos de células madre han encontrado una nueva visión de cómo se hace la sangre humana.

Científicos de células madre han encontrado una nueva visión de cómo se hace la sangre humana, cambiando el dogma convencional existente desde la década de 1960. Los hallazgos, publicados en la edición digital de este jueves de 'Science', demuestran "que toda la visión clásica" de los libros de texto "que pensábamos que sabíamos, en realidad ni siquiera existe", afirma el investigador principal John Dick, científico senior en el Centro del Cáncer Princesa Margarita de la 'University Health Network' (UHN) y profesor en el Departamento de Genética Molecular de la Universidad de Toronto, Canadá.

 

"A través de una serie de experimentos, hemos sido capaces de resolver finalmente cómo se forman los diferentes tipos de células de la sangre rápidamente de las células madre --las células de la sangre más potentes del sistema-- y no más abajo como se ha pensado tradicionalmente", detalla Dick, que tiene una Cátedra de Investigación en Biología de Células Madre en Canadá y es director del Programa de Células Madre del Cáncer en el Instituto de Ontario para la Investigación del Cáncer.

 

La investigación también derriba la opinión de los libros de texto de que el sistema de desarrollo de la sangre es estable una vez que se forma. "Nuestros resultados muestran que el sistema de la sangre es de dos niveles y cambia entre el desarrollo humano temprano y la edad adulta", detalla Dick.

 

Los coautores Faiyaz Notta y Sasan Zandi, del laboratorio Dick, escriben que en la redefinición de la arquitectura del desarrollo de la sangre, el equipo de investigación mapeó el potencial linaje de casi 3.000 células individuales de 33 poblaciones de células diferentes de células madre y progenitoras obtenidas de muestras de sangre humana tomadas en las distintas etapas de la vida y edades.

 

Para las personas con trastornos de la sangre y enfermedades, la potencial utilidad clínica de los hallazgos es significativa, abriendo una ruta distinta a la personalización de la terapia. "Nuestro descubrimiento significa que seremos capaces de entender mucho mejor una amplia variedad de trastornos de la sangre humana y enfermedades, desde anemia, donde no hay suficientes células sanguíneas, hasta leucemia, donde hay demasiados glóbulos", apunta Dick.