¿Cómo saber si eres un mal jefe?

¿Eres un buen líder? (Foto: E. P.)

El abuso de poder, una mala actitud o la falta de comunicación constituyen un lastre que puede hundir cualquier proyecto, ya que inciden directamente en la motivación y confianza de los empleados que, al final, son quienes determinan el éxito o fracaso de la compañía.

Para muchos empleados, los jefes protagonizan el dolor de cabeza de las jornadas laborales. Puede parecer un tópico, pero lo cierto es que no es ninguna tontería: la mala gestión del líder merma la productividad de la empresa.

 

El abuso de poder, una mala actitud o la falta de comunicación constituyen un lastre que puede hundir cualquier proyecto, ya que inciden directamente en la motivación y confianza de los empleados que, al final, son quienes determinan el éxito o fracaso de la compañía.

 

-Falta de comunicación

 

Si la relación cotidiana entre el jefe y el trabajador no funciona, nadie garantiza que las órdenes se entiendan. No tengas miedo a relacionarte, o no sabrás lo que de verdad piensan y necesitan tus empleados.

 

Además, es un error que el líder crea que está por encima de los demás y se niegue a debatir con quienes le cuestionen, pues está desperdiciando el talento de sus empleados y la posibilidad de sacar lo mejor de ellos.

 

-Desorganización

 

¿Siempre hay emergencias sin soluciones en el día a día de la empresa? Los negocios son impredecibles, pero si los problemas se repiten constantemente y no se halla solución, probablemente nos encontramos ante un jefe incompetente.

 

La desorganización deja al descubierto a un líder que no ha establecido un plan efectivo para lograr los objetivos de la compañía. El empleado debe saber cuáles son sus tareas, a qué dar prioridad y a qué compañero recurrir para solventar una incidencia.

 

-Esquivar el trabajo y las decisiones difíciles

 

Un mal jefe se escabulle en los momentos de crisis o más trabajo, ya sea cogiéndose vacaciones o encerrándose en su despacho bajo el lema "búscate la vida".

 

Otra peculiaridad de los líderes cobardes es que no deciden, sino que buscan excusas para no tomar ninguna decisión a largo plazo, dejando que los problemas se agraven.Cómo saber si eres un mal jefe

 

-Liderar a través del miedo

 

Aunque no está mal demostrar cierta jerarquía, un buen líder no necesita asustar o amenazar a sus empleados para demandar tareas. Las exhibiciones de poder son innecesarias y pueden afectar a los empleados cuando estos vean atacada su dignidad personal o profesional.

 

Asimismo, son perjudiciales las faltas de respeto hacia los empleados, como las miradas despectivas o una expresión corporal defensiva.

 

-Apropiarse del crédito de los empleados

 

Hay varias prácticas desleales entre los líderes que consisten en propiciar la lluvia de ideas para robar iniciativas de sus subordinados, o robar el mérito de su trabajo para tratar de impresionar a sus superiores.

 

-Escasa influencia

 

Los empleados se sienten infravalorados si perciben que su jefe tiene menos poder que los de otros departamentos, lo que de nuevo afecta a su motivación y productividad. Si un líder pierde la capacidad de obtener lo que exige ante su propio jefe, sus subordinados dejarán de apreciarle.

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