¿Cómo nació la Constitución Española de 1978?

Todas las anteriores, desde 'La Pepa' (Cádiz de 1812) hasta la de 1931, habían impuesto la línea ideológica de quien ostentaba la mayoría, alternándose durante el siglo XIX las constituciones 'liberales' con las 'conservadoras'.

 

 

LOS 7 PADRES DE LA CONSTITUCIÓN

 

Así que un mes después de las elecciones se reúne por primera vez la Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas, de la que saldrán los 7 ponentes encargados de elaborar el primer anteproyecto. Los 7 padres de la Constitución podrían haber sido 9, pero UCD y PSOE se negaron por razones políticas.

 

Así que el reparto fue: 3 por UCD, 2 por el PSOE, 1 por AP y 1 por el PCE. Como quedaban fueran los nacionalistas vascos y catalanes, el PSOE cedió uno de sus dos asientos a Miquel Roca, del Pacte Democràtic.

 

La ponencia integrada por Cisneros, Herrero, Pérez-Llorca, Fraga, Peces-Barba, Roca y Solé (lea sus breves biografías en la infografía) comienza a trabajar, en sesiones secretas, el 22 de agosto de 1977. Las discrepancias surgen desde el principio debido a las diferentes posturas políticas respecto a diversos temas: forma de Estado, modelo territorial, confesionalidad o no del Estado, el modelo educativo, el divorcio...

 

Sin embargo, las sesiones transcurren con tranquilidad hasta el 22 de noviembre, cuando se produce la primera conmoción pública: la revista 'Cuadernos para el diálogo' publica los 39 primeros artículos del borrador y, el día 23, varios periódicos hacen público el articulado entero.

 

En él ya se habla de "nacionalidades", los socialistas emiten un voto particular en favor de la República, no se habla de la Iglesia Católica, sí de que el Estado podrá intervenir en la economía y las empresas... Todo esto provoca el disgusto de influyentes sectores sociales y desde entonces todas las fuerzas políticas se ponen en guardia.

La Constitución Española de 1978 cumple 36 años. Cada 6 de diciembre se conmemora en las Cortes Generales el día en que el pueblo español votó por mayoría abrumadora "sí" a la pregunta "¿Aprueba el proyecto de Constitución?".

 

Sin embargo, el camino hasta su nacimiento no fue fácil. La Constitución de 1978 era la primera que se redactaba como tal desde la republicana de 1931. Las ocho Leyes Fundamentales del Reino franquistas no eran Constitución porque no nacían de la soberanía popular.

 

La Constitución de 1978 es la primera de toda nuestra historia que se elabora desde un amplio consenso de las variadas fuerzas políticas. Todas las anteriores, desde 'La Pepa' -la Constitución de Cádiz de 1812- hasta la de 1931, habían impuesto la línea ideológica de quien ostentaba la mayoría, alternándose durante el siglo XIX las constituciones 'liberales' con las 'conservadoras'.

 

La Constitución de 1978 es la más longeva de nuestra historia después de la de 1876, que durante el periodo de la Restauración monárquica aguantó en vigor durante 46 años, hasta el comienzo de la dictadura de Miguel Primo de Rivera en 1923.

 

La Constitución de 1978, en fin, es el fruto de la Transición política española, un periodo político excepcional que nos condujo de la dictadura de Francisco Franco a una democracia parlamentaria homologable a las europeas. Por ello, tanto la Constitución como la Transición han sido consideradas generalmente modelos de éxito.

 

DE FRANCO A JUAN CARLOS I

 

Muerto el dictador Franco el 20 de noviembre de 1975, dos días después fue proclamado Rey el hasta entonces Príncipe de España, Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. La sucesión en la jefatura del Estado se practicaba conforme a las leyes franquistas. A pesar de que Juan Carlos juró acatar los Principios del Movimiento Nacional, su actividad política se encaminó a conseguir para España una democracia parlamentaria.

 

El nuevo Rey de España no era afín a Carlos Arias Navarro, el presidente del Gobierno que representaba una línea continuista, como mucho tímidamente aperturista, del régimen de Franco. El 1 de julio de 1976 consiguió finalmente forzar su dimisión y colocar en la presidencia del Gobierno a un político de 43 años con quien compartía proyectos políticos y sintonía personal: Adolfo Suárez González. Este fue nombrado jefe del ejecutivo el 3 de julio.

 

El Rey y el presidente se pusieron a trabajar en la transición a la democracia, con la colaboración de Torcuato Fernández-Miranda, en ese momento presidente de las Cortes, considerado generalmente uno de los principales estrategas o muñidores del proceso. Es conocida su receta para cocinar la Transición española: "De la ley a la ley a través de la ley".

 

LA LEY PARA LA REFORMA POLÍTICA

 

El primer paso político trascendental fue la Ley para la Reforma Política, que abría la puerta a los partidos políticos y a la celebración de elecciones libres. Esta ley fue aprobada el 18 de noviembre de 1976 por las Cortes franquistas, con el voto a favor de 435 de 531 de los procuradores (81%). Sometida a referéndum el 15 de diciembre bajo la pregunta "¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?", obtuvo un 94,17 % de síes de los votantes. Fue la última de las Leyes Fundamentales del Reino y por ello se considera el 'harakiri de las Cortes franquistas'.

 

El 15 de junio de 1977 se celebran las primeras elecciones en España desde los años de la II República. Aunque no se declaran como constituyentes, de facto lo serán. La UCD encabezada por Suárez alcanza los 166 escaños, el PSOE de Felipe González es segundo con 118, el PCE de Santiago Carrillo tercero con 19 y la Alianza Popular de Manuel Fraga cuarta con 16.

 

El PSP de Tierno Galván consigue 6 asientos, el Pacte Democràtic per Catalunya liderado por Jordi Pujol 11 y el PNV 8. Recién constituidas las nuevas Cortes, empiezan los desacuerdos. El Gobierno de Suárez plantea elaborar un borrador de Constitución como base de discusión posterior, a lo que la oposición se niega.

 

También se niega a que el presidente nombre una comisión de expertos que utilicen un texto como base de trabajo. Consideran que la Constitución debe empezar a formarse ya en las Cortes y ser concebida por los representantes del pueblo.

 

LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES

 

En sus 36 años de vida, la Constitución sólo ha sido reformada en dos ocasiones. La primera, en 1992, para permitir el sufragio pasivo de los extranjeros en las elecciones municipales, adaptándonos a la normativa de la Unión Europea en esta materia. Hubo que añadir dos palabras, "y pasivo", a la redacción del artículo 13.2.

 

La segunda, en 2011, cuando Zapatero y Rajoy pactaron introducir el techo máximo de déficit estructural para el Estado y las Comunidades Autónomas, también con el objetivo de adaptarse a las nuevas exigencias de estabilidad presupuestarias de Bruselas.

 

Esta segunda reforma está de actualidad ya que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha declarado públicamente que fue un "error" modificar el artículo 135 y se ha comprometido a volver a la situación anterior. Además, Sánchez propugna una reforma constitucional en profundidad para convertir España "de una vez por todas" en un Estado federal.

 

La reforma constitucional para adaptar la Carta Magna a los nuevos tiempos es una reclamación que viene ganando fuerza en ciertos sectores políticos, periodísticos y empresariales. Sin embargo, la posición actual del PP y del Gobierno de Mariano Rajoy es que no se puede cambiar la Constitución para "intentar contentar" a una minoría nacionalista y sin concretar bien "hacia dónde" se quiere ir. (Rajoy rechaza la propuesta de Sánchez de crear una subcomisión para reformar la Constitución).