Cómo elegir un calzado adecuado para nuestros pies

Es importante renovar el calzado al menos una vez al año y evitar todo aquel zapato que tenga un gran tacón o que sea excesivamente plano. 

Acaba agosto y llega la vuelta a la rutina. Toca prepararse para la nueva estación y, seguramente, eso implica renovar el armario. El calzado es un complemento fundamental en nuestro día a día que hay que saber elegir para estar cómodos y proteger la salud de los pies.

 

Pero no siempre es sencillo. Muchas mujeres buscan el zapato más bonito aunque sea insufrible mientras muchos hombres irían siempre con las mismas zapatillas de deporte. La cirujana del pie de la Cleveland Clinic Georgeanne Botek lo deja claro: en ambos casos la decisión es la equivocada para los pies y para la salud en general.

 

Para no cometer errores y elegir un buen zapato, esta experta ofrecen en la web de la prestigiosa clínica norteamericana ocho consejos que deben acompañarnos cada vez que salgamos de compras:

 

1.- Probarse los zapatos nuevos

 

Para encontrar zapatos el zapato realmente apropiado hay que probárselo, ya que las tallas de calzado no son universales en todas las marcas. Además, para unos resultados más satisfactorios hay que probárselos al final del día, porque los pies se hinchan después de toda la jornada. Si se compran por Internet hay que probarlos en cuantos se reciben y no tener miedo de cambiarlos si no sientan bien al pie.

 

2.- Probarse las zapatillas para correr

 

"La mayoría de las compañías ponen mucho de su tecnología en el calzado para correr", apunta la doctora Botek. Una mejor tecnología significa un mejor soporte para los pies. Este calzado específico tiene además modelos diseñados específicamente para personas con arcos altos o con pies planos.

 

3.- No abonarse a los zapatos planos de suela blanda y las sandalias

 

El zapato plano o blando puede producir dolor en el talón y provocar fascitis plantar (dolor en la parte inferior de los pies). Los zapatos que exponen la piel, como las chanclas o las sandalias, puede dar lugar a callos, piel seca, fisuras o grietas. Hay que buscar zapatos que cubran los pies y tengan suelas firmes. "No deberías poder estrujarzapato como un acordeón", aconseja la doctor Botek.

 

4.- Elegir calzado que se adapte a la forma del pie 

 

La zona de los dedos debería ser redondeada o mantener la forma del pie. Si la zona de los dedos es demasiado estrecha puede agravar juanetes y callos. La doctora recomienda que haya una yema de dedo de longitud entre la punta del zapato y el dedo más largo.

 

5.- No usar zapatos de tacón demasiado alto 

 

Los tacones altos ejercer presión sobre los huesos metatarsianos en las puntas de los pies, así como en la zona lumbar. Con el tiempo, el uso de zapatos de tacón alto funcionalmente acortan los músculos y los tendones de la parte posterior de las piernas. Pero ¿cómo de alto es demasiado alto? La doctora Botek aconseja buscar tacones de menos de 5 centímetros. Si le gusta llevar tacones muy altos evitar llevarlos en días consecutivos de oro o más de cuatro horas seguidas.

 

6.- No usar siempre los mismos zapatos 

 

Una pregunta habitual es ¿con qué frecuencia hay que reemplazar los zapatos? La respuesta depende de cuánto se camina con ellos. La doctora Botek apunta que es necesario sustituir las zapatillas para andar al menos una vez al año, pero si la actividad es fuerte es posible que haya que sustituirlos cada tres o seis meses.

 

7.- Proteger los pies a medida que envejecen

 

Las cualidades de un buen zapato resultarán más significativas a medida que se envejece. Por ejemplo, con la edad los pies pierden parte de la almohadilla de grasa que proporciona una amortiguación natural, por lo que la doctora Botek sugiere que las personas de edad avanzada usen zapatos o zapatillas en casa para una protección adicional.

 

8.-No conformarse con el dolor de pies

 

Si duelen los pies al volver a casa del trabajo no hay que pensar que se debe al largo día fuera de casa. Si se experimenta dolor en el pie regularmente, hay que consultar al médico. "El dolor de pies no es normal", advierte la doctora Botek. Algunos pacientes temen cirugías complicadas, pero la cirujana recuerda que el tratamiento puede ser muy simple: "A menudo se aconseja la cirugía es los zapatos antes de los pies".