Comienzan los derribos interiores de los Cines Roxy de Valladolid

Se trata del siguiente paso en las obras para la transformación del recinto en el casino que se espera pueda inaugurarse en verano de 2016.

Continúan quemándose etapas en la transformación de los Cines Roxy de Valladolid después de su cierre el 8 de enero de 2014. El casino que ocupará su lugar, y que en principio abrirá sus puertas en verano de 2016, comienza a tomar forma... aunque suene contradictorio, toda vez que este lunes comenzaron los derribos interiores dentro del recinto.

 

Sin ningún tipo de piedad para los muchos años de historia vividos por la sala de cine, los operarios se dedican estos días de manera manual, prácticamente sin uso de maquinaria, a picar las paredes y suelos con intención de dejar todo listo para el comienzo de las siguientes obras que concluirán con el estreno del nombrado casino. Apenas una pequeña excavadora para terminar de mover las piezas más pesadas, pero el resto depende de las manos de los trabajadores.

 

Así, este mismo viernes se espera que los camiones copen la calle de los Doctrinos, donde se encontraba la salida de emergencia de los Roxy, para retirar los escombros que se están acumulando en el interior. Parte de ellos, en menor medida, ya se están dejando en un contenedor en la misma calle.

 

Desde ese momento, el mismo viernes, ya podrá entrar la maquinaria pesada en unas labores que se alargarán hasta finales de la semana que viene.

 

VERANO DE 2016

 

De esta manera continúan unos trabajos de catorce meses de duración que se iniciaron el pasado mes de febrero. Casi año y medio de trabajo que, en principio, debería concluir en verano de 2016 tras una inversión de más de 800.000 euros.

 

A partir de ese momento la inauguración podría realizarse en cualquier momento con más de cien empleados, entre los que se incluyen crupieres, trabajadores de gestión, personal de staff directivo y casi veinte personas que se encargarán de diferentes menesteres. El momento de hacer juego en la calle María de Molina, en pleno centro de Valladolid, cada vez está más cerca.