Colegio Tierra de Pinares: Premiados por ser diferentes

Tienen un programa de radio. Y un informativo mensual, con "corresponsales". Y también escriben noticias, todo online. La crisis y los recortes enterraron su revista, en papel desde los años 80. Pero se reinventaron, y ahora presentan su tirada digital en forma de rap. Hablamos de Piña 3.0. Hablamos del Colegio Público Tierra de Pinares, en Mojados.

"A ver, Blanca, tienes que meter cinco peces en cada pecera", le manda la profesora. Blanca no titubea, se sube al banco para alcanzar a la pizarra digital y arrastra los cinco peces. "¡Muy bien! Ahora, cuenta cuántos cartones de leche hay, y los unes con el número de la otra columna." Chupado. Pero antes de empezar, Blanca cambia una de las opciones del color. Elige el rosa, su favorito. Y ahora sí, a la primera, Blanca une tres cartones con el número 3, un cartón con el 1 y cinco con el número 5. Estamos en una clase de 4 años. 

 

 

307 alumnos. 32 profesores. En el cole se propusieron hacer buen uso de las nuevas tecnologías para así mejorar (y destacar) en algo que, según el último informe PISA, en España suspendemos: las habilidades de la lecto-escritura. Además, potencian y fomentan la creatividad de los niños con trabajos que pasan a ser publicados en su web, http://ceiptierradepinares.centros.educa.jcyl.es/sitio/  Como nos explica el jefe de estudios, José Luis Rey:  "En el colegio vamos más allá de mandar tareas. Saben que, si lo hacen bien, su trabajo va a ser publicado, y eso es siempre una motivación. No solo lo podrán ver sus familiares, sino también cualquier persona que visite la página."

 

 

Este curso se ha implantado el programa "Éxito Escolar", que consiste en tener un "profe" más para las clases de Lengua y Matemáticas en 2º, 4º y 6º de Primaria. Porque en este colegio apuestan por la atención individualizada. Para ello, el agrupamiento de los niños en sus clases es "flexible": se dividen dos clases en tres grupos, uno pequeño, otro mediano, y otro grande. A los 15 días hacen un examen conjunto para ver si esta división funciona. Y los resultados dicen que sí. Después, los niños se vuelven a mezclar en los diferentes grupos de tal manera que todos pasen por el grupo pequeño, mediano y grande. 

 

En Tierra de Pinares cuentan con profesores especializados para las clases de Educación Especial,  Compensatoria (para las minorías étnicas) y Audición y Lenguaje. Además, cuentan con servicio de comedor, programa Madrugadores y ruta de transporte escolar. 

 

 

 

Seguimos con nuestra visita por el centro de la mano de la directora, Carmen Ríos Valentín. La vocación se refleja en sus ojos, y en el trato con cada niño que le para por el pasillo. De clase en clase, entramos en las de segundo ciclo de Primaria. En una, pintan dibujos de mujeres trabajando (el día que hicimos este reportaje fue la mañana del 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora), en otra están en inglés. Todos prestan atención, ensimismados, a la pizarra digital. Están dando los meses del año, y aprenden con un juego parecido al del ahorcado.

 

Sean ustedes partícipes: en la pizarra tenemos: M_ _ C_ un alumno prueba con las letras del abecedario que tiene abajo. Si elige una que no está en la palabra, una piedra caerá sobre un mono. El reto es claro: no sepultar al pobre mono. Cada vez que falla, exalta a todos sus compañeros, que están de los nervios. El mono no puede morir así. No por el Inglés. 

 

Y ya que estamos con el inglés... ¿saben ustedes que el colegio ha sido galardonado con el Smart Showcase School? Es un premio internacional (el segundo otorgado en Castilla y León y el quinto en España) que reconoce el esfuerzo de padres, alumnos y profesores por el buen uso de las tecnologías aplicadas a la enseñanza.  Ahora, Tierra de Pinares es Centro de Excelencia TIC, y eso, a parte del "gran reconocimiento público", permite que los alumnos de este centro prueben y experimenten con aparatos tecnológicos recién salidos al mercado, antes de implantarlos en las escuelas. 

 

Pero si hablamos de las TIC's,  ¿qué mejor oportunidad para entrar en la sala de informática?  Aunque parezca mentira, es en el aula que más silencio guardan. Cada alumno, en su ordenador, hace los ejercicios puestos por la porfesora. Un día repasan Matemáticas; otro, Conocimiento del Medio, Inglés, Lengua... 

 

Si en Infantil y en los primeros cursos de Primaria utilizaban la pizarra digital para dinamizar la enseñanza, los "mayores" del cole, tienen un privilegio que se guarda en este armario... Sí, un ordenador portátil para cada alumno, gracias al programa Red 21 de la Junta de Castilla y León.

 

 

 

 

 

 

Hablando de la digitalización de la educación, Carmen Ríos nos confiesa que tuvo que rechazar la propuesta de una editorial que quería distribuir libros digitales para el próximo curso. "Hay que pensar en las familias de los niños: casi todas tienen ordenador en casa, pero un libro digital supone un gasto importante del que ahora mismo no queremos hacer partícipes a las familias. Existen límites, también."  

 

"¿No le parece excesivo el uso que están haciendo las editoriales al querer implantar ya libros digitales?" pregunto. "Con esos libros lo único que se pretende es intentar llegar al ritmo de la sociedad. Ahora la tecnología está presente en casi todos los ámbitos de nuestra vida, pero es que dentro de unos años, lo estará en todos", me razona Carmen.

 

 Decía Kant que "el hombre no es más que lo que la educación hace de él". Si alguien, después de leer este reportaje, tiene alguna duda de que estos niños y niñas serán grandes personas el día de mañana, que visite el Colegio Público Tierra de Pinares. Pero con tiempo, entrando en cada clase, asombrándose  del "espabile" que tienen los niños con la tecnología y parándose a hablar con los educadores que hacen posible no solo la transmisión de conocimiento, sino también plantar la semilla (en forma de adjetivo calificativo) que florecerá cuando sean mayores, y que acompañará a la palabra "recuerdo". La del buen recuerdo de su etapa del colegio.

 

Al menos, con la visita al centro, los autores de este reportaje hemos vuelto a revivir nuestra infancia. Pero en versión 3.0.