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Cincuenta años en un psiquiátrico por asesinar a sus padres a golpes con una azada

Médico

Según la sentencia, queda probado que el hombre asesinó a sus padres entre el 22 y el 23 de marzo de 2015 en la casa en la que convivían en Sant Cugat asestándoles numerosos golpes en la cabeza con el palo de una sombrilla, una azada y un atizador de hierro.

La Audiencia de Barcelona ha absuelto al acusado de asesinar a sus padres a golpes en Sant Cugat del Vallès en marzo de 2015 ya que, pese a ser el autor de los hechos, le aplica la eximente completa por alteración psíquica y ordena internarle 50 años en régimen cerrado en un centro psiquiátrico.

 

Según la sentencia, queda probado que el hombre asesinó a sus padres entre el 22 y el 23 de marzo de 2015 en la casa en la que convivían en Sant Cugat asestándoles numerosos golpes en la cabeza con el palo de una sombrilla, una azada y un atizador de hierro.

 

El hijo actuó "aprovechándose de la ventaja que le proporcionaba su notable superioridad física", ya que las víctimas tenían 80 y 84 años y habían consumido medicamentos que mermaban su capacidad de reacción, y la muerte fue consecuencia de los numerosos traumatismos craneoencefálicos causados, recoge la sentencia.

 

Cuando cometió los crímenes, el hijo padecía esquizofrenia paranoide con contenido delirante, lo que le produjo "la anulación de sus capacidades cognitivas y volitivas". Según consta en la sentencia, el hijo culpaba a sus padres de querer internarle en centros psiquiátricos y los tenía "atemorizados", les coaccionaba, y de hecho, anteriormente ya les había amenazado de muerte.

 

Además, al hermano del acusado, e hijo de las víctimas, el padre había manifestado en una ocasión: "Cualquier día nos mata". La sentencia considera que el acusado es responsable criminalmente de dos delitos de asesinato con el agravante de parentesco y con alevosía y ensañamiento, pero aplica la circunstancia eximente completa de alteración psíquica.

 

Además de estar internado 50 años en un centro, el condenado deberá pagar a su hermano una indemnización de 160.000 euros por daños morales.