Cinco años de cárcel por un robo en una joyería de Valladolid digno de película

La joyería robada se sitúa en la calle Casasola de Valladolid. TRIBUNA

Óscar D.C., de veinticinco años, se coló en la Joyería Miguel Ángel en la calle Casasola por medio de un agujero en la pared, circunstancia que aprovechó para llevarse joyas valoradas en 60.000 euros.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena de cinco años de cárcel al joven de 25 años, Óscar D.C, como responsable de un robo con fuerza registrado el 2 de noviembre de 2015 en una joyería de la capital, en la que, según entiende probado el tribunal, se apoderó de joyas por valor superior a los 60.000 euros tras practicar un 'butrón' desde un piso bajo deshabitado cuya pared lindaba con el citado establecimiento.

 

En su fallo, la Sección Segunda de lo Penal impone además al condenado la obligación de indemnizar a la joyería en más de 60.000 euros. Al 'butronero' se le aplica la agravante de reincidencia, ya que cuenta en su haber con hasta tres sentencias condenatorias anteriores por actos delictivos similares, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La resolución judicial no ha considerado creíble la versión ofrecida por Óscar D.C, quien durante el juicio aseguró que parte de las joyas halladas en su casa se las había adquirido a unos rumanos y que la herramienta incautada por la policía, típica para la comisión de este tipo de robos, pertenecía a su anterior etapa delincuencial.

 

El procesado, de origen madrileño y preso por estos hechos en un penal de Madrid, se enfrentaba inicialmente a una pena de siete años y medio solicitada por el Ministerio Fiscal, mientras que la defensa, que ya ha anunciado su propósito de recurrir en casación ante el Supremo, pedía su absolución.

 

Los hechos se remontan a la madrugada del día 1 al 2 de noviembre de 2015, cuando el acusado, en compañía de otras personas no identificadas, penetró en un bajo ubicado en el número 13 de la calle Casasola, que se encontraba deshabitado por encontrarse en venta, y una vez dentro se apoderó de una cámara de fotos propiedad de la titular y causó destrozos en los muebles de una habitación cuya pared linda con la 'Joyería Miguel Ángel'.

 

Acto seguido, Óscar D.C. practicó un agujero o 'butrón' en la referida pared y accedió al interior de la joyería. Tras arrancar la central de alarmas y las cámaras de vídeo vigilancia, efectuó un hueco en la puerta de la caja fuerte y se apoderó de todo lo que había en su interior.

 

Asimismo, arrancó todas las cerraduras de las vitrinas y de los escaparates y se hizo con 1.850 euros en metálico, así como con las cámaras de seguridad y la totalidad de las joyas que había en la tienda.

 

Parte del botín fue hallado en el interior del vehículo y del domicilio del acusado durante la entrada y registros llevados a cabo el día 3 de noviembre del pasado año. Concretamente, las joyas recuperadas han sido tasadas en 3.569 euros.