Tribuna mini Saltar publicidad
Cartel definitivo iberian file

Cientos de niños celebran en la Plaza Mayor de Valladolid el Día de la Educación Física

Unos cuantos alumnos celebrando el día internacional de la educación física. JORGE IGLESIAS

El objetivo es promocionar y dar la importancia que merece a esta asignatura dentro de todos los colegios de la ciudad.

A Valladolid le gusta el deporte, y por ende la educación física. Y es que este viernes se ha celebrado la segunda edición del Día de la Educación Física en la Calle, una jornada que busca promover la salud y el bienestar a través de esta actividad y en la que han participado cientos de estudiantes de varios colegios de Valladolid. En la ciudad ha sido la segunda vez que se daba lugar, pero en España se trata ya la cuarta.

 

Una acción organizada por el Colegio de Licenciados en Educación Física para concienciar a la población de la importancia de la Educación Física y de un estilo de vida saludable para conseguir una mayor calidad de vida. La meta está clara; hacer ver que esta asignatura es un bien necesario y que las dos horas semanales que se practican desde 2006 con la entrada de la LOMCE son insuficientes.

 

Ya el año pasado se celebró este Día, en el que se reivindicaron argumentos a favor del movimiento y contra el absentismo. “Por si las cifras de obesidad no son suficiente argumento, enfermedades como la anorexia, bulimia, ansiedad y depresión y otros desórdenes psicológicos tienen la mitad de incidencia en personas activas", aseguraron desde el Colegio de Licenciados.

 

"El ejercicio físico mejora la memoria y la concentración, retrasa el envejecimiento cerebral, mejora la imagen personal, la autoestima y la confianza en uno mismo, alivia el estrés, tensión y fobias, favorece la relajación, ayuda a reducir consumo de drogas, la hostilidad y el absentismo laboral y además, produce endorfinas, las hormonas que nos dan la sensación de bienestar tras el esfuerzo físico”, siguieron. Desde luego, este viernes Valladolid volvió a moverse al ritmo de la música para demostrar que los más pequeños no pecan de 'parados'.