Cientos de empleados de Caja España-Duero se concentran en Botines ante la incertidumbre laboral

Los trabajadores portaban pancartas del tipo 'No a los despidos del Banco CEISS, los trabajadores no somos culpables' o 'El Papa ha dictado que dimitir no es pecado'.

Alrededor de 400 trabajadores de Caja España-Duero, según fuentes policiales, se han concentrado esta tarde en una sonora protesta a las puertas del edificio de Botines ante la reestructuración planteada por la entidad financiera y por "la incertidumbre laboral".

  

Con pancartas del tipo 'No a los despidos del Banco CEISS, los trabajadores no somos culpables' o 'El Papa ha dictado que dimitir no es pecado', este grupo de empleados de la banca ha recibido a los cargos que han acudido al consejo de Administración de la Caja.

  

El presidente de Caja España-Duero, Evaristo del Canto, comunicará al consejo de administración que Caja España-Duero ha dejado de ser la propietaria del banco y que esta semana se podría materializar su nacionalización tras el anuncio del FROB de que la entidad tiene un saldo negativo de 288 millones de euros.  

  

El secretario general del sindicato CSIC, Luis José Rodríguez Alfayate, ha denunciado que los consejeros han incurrido en dejación de funciones porque "podían haber forzado que se explicara la situación actual de la caja" durante las negociaciones con Unicaja y "han pasado olímpicamente".

  

Lo que pretenden los trabajadores es "minimizar el impacto laboral" sea el futuro que sea para la caja. "No queremos ser cómplices de la desaparición de la entidad", ha señalado Rodríguez Alfayate.