Cien días de Óscar Puente: “A mi equipo de Gobierno le pongo un 8’5 de nota”

Óscar Puente, quien cumple cien días como alcalde de Valladolid, camina por la calle Santiago. A.MINGUEZA

Este domingo se cumplen cien días naturales desde que el socialista fuera nombrado alcalde en la toma de posesión del pasado 13 de junio. “Todavía quedan muchos retos e ilusión por delante”, asegura en una entrevista a Tribuna de Valladolid.

LAS FRASES

 

"Han sido cien días en los que se han cambiado muchas cosas tanto en el fondo como en la forma"

 

"Soy una persona bastante perfeccionista, pero no soy capaz de ponerme una nota como alcalde"

 

"De lo que más orgulloso me siento hasta ahora es de la apertura de comedores escolares en verano"

 

"La Alcaldía no está resultando muy diferente de lo que me esperaba"

 

"Hay mucho trabajo por delante, pero también mucha ilusión"

Cien días. Tres meses y diez jornadas ‘extra’. Ese es el tiempo que suele darse a un nuevo equipo de Gobierno para calibrar su marcha después de haber conseguido alzarse con el bastón de mando tras las elecciones municipales. Y así ha sucedido con Óscar Puente (Valladolid, 15-noviembre-1968), quien recuerda con nostalgia pero con ilusión el día de su nombramiento como alcalde de la ciudad.

 

Ha habido tiempo para muchas cosas en este lapso de tiempo, claro. Regulares, malas y, como asegura el primer edil, “sobre todo buenas”. Campus de la Justicia, tasa de basuras, nuevas relaciones con asociaciones de Valladolid, primera boda gay oficiada por el alcalde, soterramiento, comedores escolares... Con todavía mucha legislatura por delante, es momento de hacer un primer balance.


 

¿Cómo valora sus cien primeros días como alcalde?

 

Han sido muy positivos. La aceptación de la gente está siendo muy alta y han sido cien días en los que se han cambiado muchas cosas tanto en el fondo como en la forma. El balance es muy positivo, ha habido mucha apertura física del Ayuntamiento y de estilo, de la forma de ser y de la proximidad del equipo de Gobierno.

 

¿Qué se ha hecho bien?

 

Se han cambiado muchas formas que la ciudadanía estaba demandando. La gente quería un alcalde y un Gobierno mucho más cercano y transparente, lo cual está bien. También se han tomado algunas medidas sociales que se estaban pidiendo, antes la ciudadanía veía cómo se estaba dilapidando el dinero en algunas cosas y no había para otras esenciales como la alimentación infantil o las ayudas a material escolar. Eso también ha sido una medida acertada. También ha habido otras estratégicas como mantener la Ciudad de la Justicia en el centro, algo tremendamente acertado.

 

¿Y qué se ha hecho mal o qué se podría haber hecho mejor?

 

No lo sé. Creo que algunas cosas concretas se podría acertado más. Soy una persona bastante perfeccionista y hay detalles, como en la Feria, que se podían haber hecho mejor. También de comunicación y planteamiento con la Escuela de Música... En general, sinceramente, creo que el equipo nuevo para hacerse con las riendas tal y como lo hemos hecho nosotros y que no se note ningún tipo de disfunción, es digno de analizar de manera positiva.

 

¿Qué nota se pondría a sí mismo Óscar Puente?

 

No soy quien para calificarme a mí mismo, que los ciudadanos me pongan nota.

 

Óscar Puente en la redacción de Tribuna de Valladolid. J.Á.G.

 

¿Y a su equipo de Gobierno?

 

Le daría un 8’5. Se ha hecho bien casi todo, ha habido muchísimo trabajo, mucha ilusión, se trata de un equipo muy volcado. ¿Qué ha estado mal? Yo diría que sobre todo al principio, y que ya hemos corregido, hemos tenido sobrecomunicación. Hemos atiborrado a la ciudadanía de información y de medidas. Ahora, a pesar de que la intensidad se mantiene, estamos dosificando mejor.

 

¿Qué es de lo que se siente más orgulloso?

 

Sin ninguna duda, el tema de la apertura de los comedores escolares en verano. Fuimos capaces de ponerlo en marcha en quince días y significaba romper algunas informaciones que decían que no era necesario y que no estaba justificado. Ver la cara de los niños cuando llegaron allí hace que esto merezca la pena.

 

¿Cuál es el mejor momento que ha vivido hasta ahora como alcalde?

 

Diría que ha habido tres momentos imborrables. El día de la toma de posesión, indudablemente, la apertura de comedores y el día del pregón. Creo que son los tres días que a uno le costará olvidar, aunque ha habido otros muy buenos.

 

¿Está resultando la llegada a la alcaldía como esperaba?

 

Después de más de tres meses ya es todo como más cotidiano. Al principio era más sorprendente, aunque todavía estoy en una fase de descubrir y analizar las cosas. Desde luego, no está siendo muy diferente de lo que me esperaba.

 

¿Cómo cree que está respondiendo la ciudadanía al cambio de alcalde?

 

Muy bien, muy bien. El otro día iba en el metro de Madrid y un chaval me abordó, de Valladolid. Venía con un compañero de Zamora y se quedó perplejo, todo elogios. La gente por la calle lo único que me traslada son ánimos, muy buenas vibraciones y sensaciones. La ciudadanía por ahora es la que más lo está valorando.

 

¿Y su próximo gran reto, qué es lo que más le preocupa?

 

En los próximos meses hay varios temas importantes. Por ejemplo el tema Pingüinos quiero que salga adelante, tenemos el Parque Agroalimentario, algo que queremos poner en marcha ya. Se trata de un proyecto a medio y largo plazo en el que queremos poner toda la carne en el asador para sacarlo adelante. También hay que seguir adelante con las medidas sociales, algunas cuestiones fiscales, el Caso Zambrana, que sigue ahí coleando, el soterramiento, el tema de Valladolid Alta Velocidad... Hay mucho trabajo pero también mucha ilusión por delante. Queda toda una legislatura por delante.

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