Chenoa despierta Valladolid a ritmo de pop rock

La Plaza Mayor vibró con la actuación de la hispano-argentina, en la que no faltaron tanto canciones clásicas de su repertorio como algunas de las más recientes.

La temperatura, adecuada, sin una nube en el cielo. El público asistente, en su sitio, frente al enorme escenario de la Plaza Mayor de Valladolid. Las ganas de pasárselo bien y seguir disfrutando de las Fiestas, más en alto que nunca. Pero... ¿y Chenoa? Poco a poco los miles de fans habían ido congregándose en el lugar, ávidos de escuchar a la ex de aquel programa que algunos todavía recordarán, Operación Triunfo.

 

Apenas queda nada de aquella chiquilla que casi ni contaba veinticinco años y que miraba la vida con inocencia mientras intentaba labrarse un porvenir en una academia. Ahora María Laura Corradini, alias Chenoa, afronta su carrera con descaro y cierto toque de gamberrismo que esconde bajo esa cara de niña buena. Una muestra exacta de lo que hizo en Valladolid este martes noche.

 

Entre humo, luces y una ovación estremecedora, la hispano-argentina apareció en el escenario dispuesta a comerse la ciudad. “¿Cómo estamos, Valladolid?”. La respuesta, otro grito de histeria desde el otro lado, de esos que tanto gustan al artista y en cierto modo le obligan a meterse en su papel desde el primer instante.

 

Era el momento de despertar a la Plaza Mayor, con el Conde Ansúrez como testigo de excepción. La cosa empezó fuerte. ‘Atrévete’ y ‘Tengo para ti’ para comenzar a caldear los ánimos. En las primeras filas, donde se acumulaban las hordas más fieles de fans, se hacía el delirio.

 

Pronto hubo un pequeño inconveniente. “¿Soy yo o hace mucho calor aquí?”, preguntó la cantante entre single y single, buscando la complicidad de una multitud de lo más variopinta en cuanto a edad, que por cierto tampoco terminaba de abarrotar el enorme espacio frente al Ayuntamiento. Chaquetilla de lentejuelas fuera, y a seguir dando guerra una vez metido al respetable un poquito más en el bolsillo.

 

Tocaba tirar de repertorio. Clásicos como ‘En tu cruz me clavaste’ o ‘Absurda Cenicienta’ se combinaban con otros más contemporáneos como ‘De lo malo lo mejor’ en un cóctel mortal que Valladolid estaba dispuesto a beberse de trago. Bien es sabido que la artista, de anteriores ocasiones, guarda un especial recuerdo de la ciudad, y qué menos que devolverle el favor.

 

¿Lo bueno? El sonido, impecable en toda la Plaza Mayor. ¿Lo malo? Los más nostálgicos se quedaron con ganas de balada, otra de las especialidades de la gran Chenoa. Quizá no fuera el mejor momento, dado el contexto festivo.

 

Eso sí, lo mejor estaba reservado para el final. “¡Cuando tú vas...!”, se pudo escuchar de sopetón en labios de la ex triunfita. El público cayó definitivamente en éxtasis, consciente de que la recta final del concierto iba a ser la más cargada de Chenoa en estado puro.

 

“Gracias, Valladolid”, concluyó la artista, mientras saludaba al respetable con todo el equipo y comenzaban a apagarse las luces. Exactamente de la misma manera que se apagaba una pequeña luz de esperanza y optimismo en la ciudad, el que se lleva Chenoa con su marcha después de un concierto genial.