César Pérez Gellida: “El lector va a tener que trabajar con la cabeza para leer ‘Khimera’”

César Pérez Gellida, en la firma de uno de sus anteriores libros. CARLOS DE FRANCISCO

El escritor vallisoletano, autor de la exitosa trilogía ‘Versos, canciones y trocitos de carne’ ambientada en su ciudad natal, publica este 5 de marzo su cuarto libro.

Hablar de César Pérez Gellida supone hacer referencia al salto de Valladolid como escenario de novela negra a nivel nacional, y sino que se lo digan a la trilogía ‘Versos, canciones y trocitos de carne’, todo un éxito de ventas traducido en sus tres libros, ‘Memento Mori’, ‘Dies irae’ y ‘Consummatum est’.

 

La cuestión es que el escritor, licenciado en Geografía e Historia, no ha decidido dar tregua a sus ávidos lectores. Este 5 de marzo su cuarto retoño, ‘Khimera’, verá la luz y el libro en cuestión, pese a abandonar Valladolid como escenario, pretende mantener igual de enganchados a sus seguidores en un desfile de suspense, emoción y misterio.

 

¿Qué podemos esperar de su cuarto libro, ‘Khimera’?

 

Pues lo primero que te voy a decir es que entre editorial y autor no terminamos de ponernos de acuerdo del enfoque de la novela. Yo te diría que se trata de un thriller futurista, porque la estructura responde a un thriller con un elemento principal que es el suspense, y además se desarrolla en un futuro cercano, el 2037.

 

La trama no es fácil de contar porque se estructura en dos escenarios temporales. El primero el de 2037, donde se encuadra un conflicto global y hay un ingrediente que recuerda a las novelas de espías al haber un protagonista que manipula a los diferentes personajes bélicos que toman parte y no se sabe cuáles son sus objetivos. Juega un papel de forma siniestra, manejando uno y otro bando, pero no se sabe con qué objetivo.

 

Cuando esto termina, que lo hace de forma convulsa, saltamos al 2054. Allí diferentes grupos de personajes de distintas partes del planeta tratan de buscar a este personaje para descubrir la verdad sobre el conflicto. Circulan teorías sobre él, unas que dicen que es un traidor, otras que es un héroe, con motivos de venganza, información, de amor... Todo esto metido en una coctelera de un thriller con escenas muy rápidas. Muchos cambios de escena, mucha acción, mucho suspense, también terror. Es diferente a lo que se viene escribiendo en este país, por eso a la editorial le cuesta catalogarlo.

 

Parece que se sale algo de su tónica habitual.

 

Sí, sí, se sale de la tónica porque la trilogía de ‘Versos, canciones y trocitos de carne’ está fundamentalmente encuadrada en el género negro, el policial, y ‘Khimera’ no tiene este ingrediente de la investigación, aunque sí que se mantiene el suspense. En todo caso, el lector enseguida va a poder encajar e identificar el que han querido llamar género Gellida. Una acción trepidante que engancha desde el principio y en la que necesitas terminar el capítulo para enganchar con el siguiente, quitándote muchas horas de sueño. Esos elementos van a estar presentes. Aunque cambie de escenario y de ingredientes el lector va a encajarlo desde el principio.

 

¿Asusta que no pueda tener el mismo éxito que los anteriores?

 

Tenía miedo cuando me lancé a escribir por no ser capaz de pulir una trama que es bastante compleja. No densa, sino compleja. Al lector se le va a hacer trabajar la cabeza. Ese era mi miedo, no ser capaz de hilar esto para formar esta red compleja. Las personas que han leído ‘Khimera’ de la editorial están súper contentas y van a poner toda la carne en el asador porque creen que puede ser un éxito comercial. En cuanto al lector que busque elementos de la trilogía también los va a encontrar, aunque sea trama, personajes y atmósfera distinta.

 

 

¿Lo del thriller de suspense y algo de terror en el futuro es una especie de crítica al presente?

 

Hay un elemento importante y es que esta novela tiene mucho más poso que mis anteriores libros. He cogido elementos sociales, políticos y económicos del presente y todo eso se transforma a lo que me parece que nos estamos encaminando. Predicción en futuro cercano viendo lo que vivimos hoy día. Muchas teorías que hoy existen y que pronto van a ser palpables, claro que sí.

 

Esta vez la novedad es que no se desarrolla en Valladolid.

 

No, no. Tiene lugar en varios escenarios a nivel mundial. Además, en el 2054 la organización mundial del planeta cambia y por tanto los lugares donde se desarrolla han cambiado de nombre. No hay interés por parte de nadie para que sigan manteniéndose esos estados, porque el poder en el 2054 está en las grandes corporaciones y les importa poco las entidades nacionales. Además, ha habido un conflicto que ha terminado de la forma en la que ha terminado. Vamos a ver que el planeta ha cambiado y esto al lector le va a hacer cambiar la perspectiva, el chip, porque va a haber un mapa de nueva organización mundial, algo que por cierto me ha llevado trabajo.

 

¿Esperaba semejante éxito en sus publicaciones?

 

No, desde luego que no. Uno puede soñar, pero yo siempre me he aplicado una frase que dice que al éxito y al fracaso, esos dos impostores, hay que tratarlos siempre con la misma indiferencia, y la verdad es que me ha ido francamente bien. Desde el principio ya vimos que las ventas iban por encima de lo esperado, fueron sucediéndose las ediciones y enseguida tuvimos datos para pensar que iba a ir bien, igual que con los siguientes dos libros. He conseguido mantenerme al margen de todo esto pese a que, sin duda alguna, ayuda y anima muchísimo porque cuando ahora que voy a presentar ‘Khimera’ parto tres o cuatro escalones por encima, lo que es una ventaja. Ahora queda que esto vaya también bien.