Cerca de 2.000 agricultores y ganaderos se manifiestan en Valladolid contra la PAC

JUAN POSTIGO

Los trabajadores del campo se han mostrado en contra de la "letra pequeña" de la Política Agraria Común y de los retrasos del Ministerio de Agricultura en el pago del Programa de Desarrollo Rural.

Más de dos mil agricultores y ganaderos de Castilla y León, tres mil según la Alianza por la Unidad del Campo, formada por UPA y COAG, se han manifestado en Valladolid para expresar su rechazo a la "letra pequeña" de la Política Agrícola Común (PAC) y denunciar los retrasos del Ministerio de Agricultura en el pago del Programa de Desarrollo Rural (240 millones de 2013, 40 millones de 2012 y 2 millones de 2011).

 

"Nos están masacrando, así no podemos aguantar", ha comenzado expresando Julio López, secretario general de la región de UPA. "Al final el ministro Cañete siempre favorece a los mismos. Tenemos que estar unidos los ganaderos y agricultores de Castilla y León para protestar por lo que consideramos justo".

 

La movilización ha tomado como punto de partida, a las 12.30 horas, las sedes de las consejería de Agricultura y Fomento y Medio Ambiente, donde los participantes, llegados de todas las provincias, han protagonizado una concentración inicial al son de la dulzaina y el tamboril, junto con el lanzamiento de petardos, para luego emprender un recorrido, tras una gran pancarta con el lema 'Cañete: PAC para los profesionales, paga lo que debes', que les ha conducido hasta las puertas de la Delegación del Gobierno en Castilla y León.

 

A la cabeza se encontraban los responsables regionales de UPA y COAG, Julio López y Aurelio Pérez, respectivamente, y los secretarios generales de ambas OPA, Lorenzo Ramos y Miguel Blanco, por el mismo orden, quienes, en palabras de este último, han coincidido en que la movilización tenía por objeto denunciar la "letra pequeña" de una PAC que, en opinión de todos, está enfocada a los "agricultores de sofá" y "especuladores", en lugar de favorecer a los verdaderos profesionales del campo, como había reclamado Castilla y León con su definición de agricultor activo.

 

En este sentido, los sindicalistas, en declaraciones recogidas por Europa Press, han repetido el término "insoportable" para definir la situación actual de los agricultores y ganaderos, con una pérdida notable de su poder adquisitivo a la que, como así entienden, no pondrá remedio una PAC que sólo habla de reparto de fondos pero "nada de precios", según ha apuntado Lorenzo Ramos, quien al igual que el resto de dirigentes ha confrontado tal circunstancia con un incremento de los costes de producción acrecentado por el 'tarifazo eléctrico'.

 

UPA y COAG han reclamado igualmente los fondos del Programa de Desarrollo Rural pendientes de pago por parte del Ministerio y de los que dependen, han advertido, el cobro de los fondos que llegan vía Europa para unos programas del segundo pilar (incorporación de jóvenes, cese anticipado, modernización de explotaciones, zonas desfavorecidas o medidas agroambientales) que deben ser cofinanciados.

 

 

Al respecto, el coordinador regional de COAG, Aurelio Pérez, duda de la verdadera intención del Gobierno de pagar los 257 millones de euros correspondientes a la nueva programación del Desarrollo Rural 2014-2020 y que, según precisa, obligará a la Junta a poner sobre la mesa 103 millones de euros más que en la anterior programación, hasta un total de 601 millones de euros.

 

CONTROL DEL LOBO

 

Un mayor control de la fauna salvaje ante los efectos en la cabaña ganadera, circunstacia esta última recogida en la pancarga 'Ávila no quiere ser tierra de lobos', ha sido otros de los puntos de la hoja reivindicativa a los que ha puesto voz el secretario regional de UPA, Julio López, quien ha particularizado que la población de dichos cánidos no cesa de aumentar y por ello son necesarias no sólo medidas de ajuste sino una política indemnizatoria que compense a los damnificados.

 

Responsables de ambas OPA acusan además a Miguel Arias Cañete de haber negociado la reforma de la PAC a espaldas del sector mientras se reunía en persona con la nobleza y, en concreto, con los hijos de la duquesa de Alba, en un planteamiento "especulativo puro y duro" y con "información privilegiada" ya que, según sostienen, se vendió 2011 como año de referencia cuando finalmente se ha optado por 2013 lo que ha favorecido que esas personas hayan incrementado hectáreas y se hayan posicionado mejor.