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Cartel definitivo iberian file

¿Celebra estos días con petardos? Las multas alcanzan los 750 euros en Valladolid

Los petardos pueden adquirirse estos días en lugares como las casetas de la Acera de Recoletos. TRIBUNA

La ordenanza municipal antivandalismo sanciona de manera explícita "portar mechas encendidas, disparar petardos, cohetes u otros artículos pirotécnicos”.

Es muy probable que usted sea de esas personas que pasea por la Plaza Mayor, por la Acera de Recoletos o por cualquier calle del centro de Valladolid distendidamente aprovechando lo tranquilo de estas fechas tan señaladas. Bueno, tranquilo... o no. También es posible que haya tenido que pegar un brinco improvisado tras encontrarse con algún graciosete que ha decidido arrojar al suelo un petardo causando el tan característico sonido; ¡pum!

 

Quizá le consuele leer que, si es que realmente se ha encontrado en este supuesto, esa persona que ha procedido a la broma ha incurrido en una falta que bien podría hacerle rascarse el bolsillo. Sí, tirar petardos por las calles de Valladolid es motivo de multa de hasta 750 euros, tal y como recoge la ordenanza municipal antivandalismo.

 

Más claro no puede estar. Concretamente, prohíbe “portar mechas encendidas, disparar petardos, cohetes u otros artículos pirotécnicos”. No es que se trate de una posible sanción según cómo pueda interpretarse, no. "Prohibido disparar petardos". Además las multas pueden ser de diversa índole.

 

En principio, si un policía municipal se encuentra con tener que multar a un ciudadano aplicando esta norma, la sanción puede llegar hasta los 750 euros, aunque lo normal es que la situación se salve finalmente con una de 90. La llamada multa estándar. La cosa sería diferente si en el proceso se hubiera puesto en peligro la integridad de otra persona, ya que esos 750 euros iniciales podrían llegar a doblarse.

 

El caso es curioso llegado este punto, porque pueden comercializarse petardos y demás explosivos pero no utilizarlos en espacios públicos, tal y como se ha encargado de recordar en alguna ocasión el Ayuntamiento de Valladolid, aún a expensas de que se trata de un consejo que no suele seguirse. Se da por hecho que esta adquisición se va a utilizar en un espacio privado o en situaciones especiales y concretas como bodas o celebraciones, para las que precisamente hay que pedir el pertinente permiso al Consistorio.

 

Otra cosa es que en estos días de diversión, colorido y constante ruido por las vías vallisoletanas, unos estallidos de menor o mayor calado puedan pasar desapercibidos. Bien es conocido que la policía, casi por inercia, acostumbra a hacer la llamada vista gorda. ¿Tiene sus dudas? A lo mejor no le compensa seguir tentando a la suerte si usted es de los que acostumbra a gastar la broma.