Cecina de León ofrecerá por primera vez el tiempo de curación de sus piezas por primera vez en un producto cárnico

Nuevo etiquetado de la cecina de León
La marca de calidad 'Cecina de León' es el primer producto cárnico español que informará a sus clientes del tiempo exacto de curación de sus piezas. Con este avance en el proceso de certificación de sus productos, el Consejo Regulador de la IGP 'Cecina de León' pretende "garantizar al consumidor que se cumplen los plazos mínimos de curación de las piezas".



LEÓN, 27 (EUROPA PRESS)



Según ha indicado la marca en un comunicado de prensa remitido a Europa Press, estos tiempos son más de 12 meses en el caso de la Cecina Reserva y más de siete meses para la cecina normal.

El presidente del Consejo Regulador, José Luis Nieto, ha explicado que el objetivo es "ganar en transparencia en una sociedad que cada día demanda más información de lo que consume", mejorar el proceso de certificación de la mano de las nuevas tecnologías y ofrecer una información relevante del producto "que hasta ahora nadie aporta a sus consumidores en el sector cárnico español".

La forma de comprobar el tiempo de curación será, a juicio de la IGP, "fácil". El consumidor deberá acudir a la página web del Consejo Regulador (www.cecinadeleon.org) e introducir el número de control que figura en los marchamos rojos de las piezas enteras. De este modo, la web ofrecerá el tiempo "exacto" de curación que ha tenido esa pieza.

CONTROL DE CALIDAD

En este sentido, el Consejo Regulador ha advertido que el actual escenario de crisis económica y la demanda de precios bajos está propiciando la venta de piezas fuera del control de la IGP 'Cecina de León' con apenas dos meses de curación, "poco más que carne cruda", ha recordado Nieto.

Por ello, y además de este nuevo elemento de regulación, las industrias integrantes del Consejo Regulador están incorporando este año otros sistemas de control. Así, a partir de ahora cada pieza llevará un código de barras en su marchamo que permitirá al Consejo Regulador revisar toda la trazabilidad del producto, desde el origen del ganado, pasando por el matadero, la sala de despiece o la industria elaboradora. "Es una vía para facilitar el control sanitario de los productos", ha defendido el presidente del Consejo.