Cecale y Feacyl reiteran la necesidad de aplicar medidas para reactivar el crédito y la actividad empresarial

La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) y la Federación de Autónomos de Castilla y León (Feacyl) consideran que, pese al aumento del paro en enero (2,98 %), mes tradicionalmente negativo para el empleo, especialmente, por el fin de la campaña de Navidad, la tasa interanual refleja un leve descenso del paro registrado.

Este último dato viene a poner de relieve, en opinión de ambas organizaciones, cierta mejoría en el mercado laboral, "pero aún está lejos de ser considerado positivo", toda vez que los datos de afiliación a la Seguridad Social continúan en descenso. Igualmente, preocupa a ambas organizaciones la alarmante pérdida de empresarios autónomos (1.067) en la Comunidad, pues entienden que retrasa el inicio de la recuperación.

 

En opinión de los empresarios y autónomos de Castilla y León, tal y como advierten a través de un comunicado, una mayor profundización en la reforma del mercado de trabajo, unido a medidas para estimular la actividad económica deben ser objetivos prioritarios tanto del Gobierno de la Nación como de la Junta de Castilla y León, y hacia tal objetivo han de dirigirse todas las actuaciones económicas y sociales que se adopten.

 

Por ello, confían en que las medidas contempladas en el recién Plan de Estímulos para el Crecimiento y el Empleo, y con el nuevo marco de actuación definido que delimita la Reforma del Servicio Público de Empleo (ECYL), ambos acuerdos firmados en el marco del Consejo del Diálogo Social, se ayude a la creación de puestos de trabajo.

 

MÁS FLEXIBILIDAD LABORAL

 

De esta forma, consideran que el impulso previsto a la intensificación de la colaboración público-privada servirá especialmente para dotar de mayor eficiencia a la necesaria casación de la oferta y la demanda laboral, y así mejorar la empleabilidad y el ratio de ocupación. Del mismo modo, entienden que una mayor flexibilidad laboral permitirá introducir más agilidad a los necesarios ajustes que requieren los mercados.

 

Igualmente, de cara a la reforma fiscal, esperan que el Gobierno aproveche la oportunidad que se abre para superar las deficiencias del actual modelo, así como que se reduzca la presión fiscal, "que está asfixiando a los empresarios".

 

Creen que las medidas fiscales que se adopten deben huir de objetivos a corto plazo focalizados en las medidas recaudatorias urgentes, y que  desvirtúan la planificación tributaria de las empresas. Asimismo, consideran que se debería adelantar a este ejercicio, la implantación de los recortes impositivos recientemente anunciados para 2015.