CECALE y FEACYL reclaman mayor inversión en los presupuestos regionales

Una vez conocidas las líneas generales del Proyecto de Ley de Presupuestos para 2014, la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE) y la Federación de Autónomos de Castilla y León (FEACYL) valoran positivamente el criterio de austeridad aplicado por el Gobierno regional en sus cuentas, basándose en un escenario realista y en unas previsiones económicas prudentes. No obstante, a ambas organizaciones les preocupa que el elevado volumen de deuda pública continúa siendo una losa que detrae mayores posibilidades de inversión

El empresariado de Castilla y León entiende el apoyo del Gobierno regional por las políticas sociales -las consejerías de Sanidad, Educación y Familia acaparan el 80% de los recursos disponibles-, aunque lamenta que no se hayan reforzado suficientemente las medidas de apoyo a la mejora de la competitividad empresarial y, en especial, los factores que configuran el entorno en el que se desarrolla la actividad productiva. Todo ello a pesar de que el Proyecto de Presupuestos contempla la apuesta de Ejecutivo por la innovación y la internacionalización de las empresas de la Comunidad.

 

CECALE y FEACYL, aun valorando el incremento del 6% destinado a la Consejería de Economía y Empleo, donde destacan diferentes líneas de apoyo a las empresas y a los emprendedores de la región, tanto en su inicio, como en su etapa de expansión y consolidación del negocio, creen que no será suficiente la dotación presupuestaria prevista, ante la acuciante necesidad de liquidez que atraviesan las empresas.

 

Por el lado de los ingresos, inquieta a CECALE y FEACYL que se siga manteniendo las figuras impositivas, mientras no haya una armonización fiscal efectiva en todo el territorio nacional, como son el llamado “céntimo sanitario” o el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, el de Patrimonio, o determinados impuestos medioambientales que están limitando por tanto el impulso de las actividad empresarial, además de generar una ruptura de la unidad de mercado y, consecuentemente, una pérdida de competitividad. Asimismo, saludan el nuevo beneficio fiscal relativo a la posibilidad de invertir en proyectos de empresariales, si bien esta deducción no debiera vincularse a otros condicionantes que no están al alcance del potencial inversor.

 

Ambas organizaciones, por otra parte, creen que aunque es un momento complicado para acometer grandes inversiones en infraestructuras, el Gobierno regional no debe olvidar el papel dinamizador que esta actividad produce y, no solamente como impulsor de otros sectores productivos, sino también como motor de creación de empleo.

 

Asimismo, solicita al Gobierno regional que siga apostado por reestructurar el sector público, con el fin de reducir sensiblemente su coste y aumentar su eficiencia. Por ello, los empresarios abogan por establecer fórmulas de colaboración público – privado en la gestión, prestación de servicios y para acometer inversiones, con el fin de garantizar así su viabilidad y sostenibilidad.

 

Igualmente, piden que se agilice el pago a proveedores que tiene pendiente la Administración, y se continúen buscando nuevos instrumentos financieros que permitan acercar liquidez a las empresas.