CECALE y FEACYL abogan por dotar al mercado laboral de mayor flexibilidad

Ambas organizaciones consideran "urgente" el apoyo efectivo al emprendedor y la reducción de cargas burocráticas y fiscales

La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE) y la Federación de Autónomos de Castilla y León (FEACYL) consideran que los datos del paro del mes de abril, que registran una reducción del 0,22% del número de parados, hasta alcanzar los 248.845 desempleados, podría apuntar a un cierto cambio de tendencia, "fruto de las bases sentadas por la reforma laboral".

 

No obstante, ambas organizaciones no quieren pasar por alto la variación interanual del 7,6% del desempleo, porcentaje que "pone en evidencia la necesidad de que las fórmulas de acceso al mercado de trabajo estén dotadas de una mayor elasticidad, que permitan a las empresas adaptarse a tiempo a las rápidas y cambiantes necesidades del mercado, flexibilizando, sobre todo, la contratación". Igualmente, consideran que las empresas y los autónomos "necesitan que se reduzcan costes derivados del exceso burocrático y del aumento de la presión fiscal".

 

CECALE y FEACYL quieren incidir en que "sin crédito no es posible reactivar la demanda de bienes y servicios, ni hacer realidad proyectos de inversión, cuestiones que están recortando el nivel de actividad de las empresas y, por tanto, su capacidad para crear empleo".

 

Igualmente, defienden la necesidad de reforzar los apoyos al emprendimiento, pues "si bien es cierto que el número de inscritos al RETA ha aumentado en abril con respecto a marzo en 121, esta cifra es un 57% menor a la registrada en el mismo periodo del año anterior, en el que se dieron de alta en este sistema 286 autónomos".

 

Por ello, ambas organizaciones quieren subrayar que "no basta con incluir en los discursos políticos que la salida de la crisis pasa por el autoempleo; sino que hay que poner en marcha, sin demora, medidas que faciliten tanto la puesta en marcha de nuevos negocios como el desarrollo de los mismos. La falta de financiación, la falta de acceso al crédito y la gravosa carga impositiva (nada más empezar un autónomo destina entre el 30 y el 40% de los ingresos a impuestos) siguen siendo una realidad que además de frenar la apertura de nuevas empresas, hace que muchas de las existentes cierren".