Cecale se olvida de las expulsiones, pacta los pagos de Zamora y desvela una auditoría con indicios de mala gestión de Terciado

El presidente de Cecale, Santiago Aparicio. Foto: BORIS GARCÍA

La junta directiva de la patronal no hace referencia a las expulsiones que anunció el presidente Aparicio y acuerda un calendario de pagos para Zamora. La auditoría apunta al lastre de la nueva sede y la mala gestión de la era Terciado para explicar la quiebra económica.

Una larga junta directiva de Cecale celebrada este lunes sirvió para tranquilizar un poco las aguas de la patronal autonómica, revueltas desde hace tiempo, pero que venían especialmente movidas de la anterior reunión por culpa de la ejecución del plan de viabilidad en toda su extensión, que asociaciones como Valladolid o Salamanca no veían clara, y por el anuncio de la patronal CEOE-Cepyme de Zamora de su incapacidad para pagar una parte del plan de rescate para Cecale. En la reunión de este lunes estaban de nuevo sobre la mesa algunas de las cuestiones que quedaron abiertas entonces, pero el tono varió por completo.

 

De hecho, de las expulsiones que, en un arrebato, anunció Santiago Aparicio, no se dijo ni palabra según fuentes presenciales. Los ecos de la rueda de prensa del presidente en la que anunció la posible expulsión de tres de las provinciales fueron apagándose poco a poco y llegaron a la reunión de este lunes inaudibles. De hecho, si alguna vez estuvo sobre la mesa, el tema ni se trató y se dieron por buenas las soluciones aportadas por Salamanca y Valladolid, que han puesto su parte del rescate de Cecale a disposición de la patronal tal y como la habían dispuesto en la anterior reunión, ante notario a la espera de que se cumplieran todos los extremos del plan de viabilidad. Un plan que incluye no solo una importante aportación solidaria para saldar la deuda de 1,8 millones de euros que dejó el anterior presidente, sino también un plan de ajuste para la estructura de Cecale y una auditoría de cuentas para arrojar luz sobre los comportamientos que llevaron a la patronal autonómica al borde de la quiebra.

 

Son estos aspectos los que han suscitado las críticas de Confaes, la patronal salmantina, que solo ha exigido que se cumpla el plan de viabilidad en toda su extensión, cosa que Aparicio había venido postergando. De hecho, y aunque en la reunión de este lunes se ha hablado, del ajuste de plantilla y, al fin, de la auditoría de cuentas el momento se ha retrasado repetidamente.

 

La junta directiva acordó también una solución para la patronal zamorana, que se declaró incapaz de cumplir con su parte del compromiso, al menos, con una cantidad que tiene pendiente y que no había abonado en la fecha prevista. Esto le iba a costar la expulsión, según Aparicio, pero finalmente fuentes de la patronal zamorana han confirmado que se ha pactado un programa de pagos para que CEOE-Cepyme pueda cumplir sin sufrir un gran quebranto económico. Se le permitirá pagar en seis años lo que todavía tiene que abonar y, además, se da por bueno que Confaes tenga depositada su parte ante notario para hacerla efectiva en cuanto se ponga en marcha todo el plan de viabilidad.

 

Esto todavía no se ha producido porque Aparicio tiene que detallar cómo va a dar a conocer la auditoría a las patronales provinciales, ya que este lunes solo se hizo un breve informe; también parece que el ajuste de plantilla se hará con un despido menos y que Aparicio renuncia definitivamente al coche de representación, y chófer, que se había propuesto poner a su disposición.

 

LA AUDITORÍA, AL FIN VISIBLE

Al margen de la solución a los conflictos de la anterior reunión, la convocatoria de la junta directiva anunciaba también los primeros detalles de la esperada auditoría de cuentas de Cecale. Este informe exhaustivo sobre la etapa del anterior presidente, Jesús Terciado, llevaba meses en preparación y había supuesto uno de los grandes motivos de desencuentro entre las asociaciones más críticas y el actual presidente. Finalmente, y según asistentes a la reunión, un representante de la empresa que ha auditado las cuentas explicó por espacio de cerca de una hora a los miembros de la junta directiva las primeras conclusiones.

 

Según fuentes presenciales, la auditoría confirmaría errores en la gestión bajo el mandato de Terciado, todavía hoy presidente de Cepyme, aunque no se ha precisado la evidencia de malas prácticas como las que llevaron a la patronal salmantina a querellarse contra Terciado y que acabaron con su salida de Cecale por las sospechas de uso abusivo de los gastos de representación y dietas por su cargo. Una de las cuestiones que se critica es que se tomaron acuerdos sin conocimiento de la junta directiva y sin el control interno necesario, precisamente, lo que ha denunciado reiteradamente Confaes.

 

Los auditores apuntan también a la decisión de levantar una nueva sede de Cecale como una de las causas directas de la mala situación de las cuentas de la patronal autonómica. La sede supone un importante gasto financiero que lastra la economía de Cecale.