CCOO y UGT, dispuestos a negociar la liberalización de horarios, pero no a "abrir por abrir"

Responsables del área de Comercio en ambos sindicatos critican que no se les haya tenido en cuenta en una solución negociada sobre la liberalización de horarios, e iniciarán una campaña para preguntar al comercio de Valladolid.

Los responsables del sector comercio de UGT y CC.OO en Valladolid han expresado este lunes su disposición a negociar la apertura de las tiendas algunos domingos y festivos --en estos momentos está regulada por convenio la apertura de cuatro domingos--, si bien han rechazado trabajar gratis o sin otras contraprestaciones y que se tenga que "abrir por abrir".

 

Así lo ha explicado el secretario de Servicios Privados de CC.OO en Valladolid, Luis Sáez, quien, tras advertir de que la apertura del comercio en domingos y festivos no supone un mayor incremento de las ventas sino un trasvase de las compras de un día a otro, ha reclamado una negociación con los sindicatos y medidas concretas que generen un ambiente comercial desde el convencimiento de que "abrir por sí sólo no atrae gente y turistas".

 

"Hay que hacer algo que fomente la venta comercial, de lo contrario no tiene sentido abrir por abrir", ha reiterado Sáez, quien ha considerado aceptable abrir en jornadas como las que coincidan con la celebración del Teatro de Calle pero no siempre ya que es "insostenible" para el sector que en los últimos cinco años ha sufrido además un trasvase de la cuota de mercado hacia los grandes almacenes, que han pasado del 47 al 57 por ciento.

 

Luis Sáez ha cargado en este sentido contra la pretensión de los gobernantes de liberalizar los horarios comerciales, en lo que ha definido como un "aquelarre" para desregular el sector comercial con la "única" intención de favorecer a las grandes superficies para que se hagan con mayor capacidad de venta, en contra del actual "equilibrio" donde el 95 por ciento de los puestos de trabajo corresponden a pequeñas y medianas superficies "estables y a jornada completa".

 

"El sector está mal y siete aperturas no compensan", ha insistido el sindicalista, quien ha advertido además de las repercusiones que supondría la obligación de trabajar todos los domingos y las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar de los empleados del sector, mayoritariamente feminizado.

 

"¿Dónde piensan que dejemos a nuestros hijos?", se ha preguntado Sáez, quien ha ironizado respecto a la posibilidad de que ayuntamientos, diputaciones o gobiernos autonómicos tengan que abrir también todos los días para ajustarse a las necesidades de los ciudadanos.  

 

"EL CONVENIO NOS VALE"

 

Del mismo modo se ha pronunciado el secretario de Acción Sindical de la Federación de Comercio de UGT en Valladolid, Orlando Aranzana, quien ha apelado al actual Convenio Colectivo, vigente hasta 2014, para regular las condiciones laborales con esas cuatro aperturas en los domingos en los que se prevén mayores posibilidades de ventas, como las vísperas de Reyes o los de diciembre.

 

"El convenio nos vale de momento", ha insistido Aranzana, quien ha lamentado el "ninguneo" que han sufrido los trabajadores del sector del comercio de Valladolid a los que no se ha consultado la posibilidad de ampliar las aperturas a todos los días del año.

 

Ambos sindicalistas han informado asimismo de que la Inspección de Trabajo ha tenido que actuar con la "correspondiente sanción" a los comercios en los que estaban trabajando empleados en domingo y han acusado a la Delegación Territorial de la Junta de pretender desestimar algún acta con el argumento de que la ley comercial prevalece sobre la laboral. "A lo mejor a alguno le cortan la cabeza", ha advertido Luis Sáez, a quien le sobrepasan las guerras políticas.

 

Por todo ello, ambos sindicatos iniciarán mañana una campaña de recogida de firmas entre los trabajadores del sector comercio de Valladolid en contra de la ampliación de horarios comerciales, una iniciativa que extenderán también a los propios consumidores desde el convencimiento de que no todos son partidarios de poder comprar todos los días del año.

 

"A ver cuántos quieren que se abra para ir a comprar", se ha preguntado Sáez que ha cargado contra los representantes de algunas asociaciones de consumidores a los que, según sus palabras, "parece que les ha hecho la boca un fraile".

 

Finalmente, ha informado de que los servicios jurídicos de UGT y CC.OO. estudian posibles actuaciones legales ante la posibilidad de que la pretendida liberalización de horarios comerciales vulneren el derecho fundamental a la igualdad en una "discriminación" con las mujeres que trabajan en este sector. Así, ha cuestionado la falta de un informe de impacto de género contra una medida del Gobierno encaminada a repartir la mayor porción del pastel a los grandes.