CCOO dice un No rotundo a las Unidades de Gestión Clínica

Representantes de la Federación de Sanidad de CCOO de Castilla y León

La Federación de Sanidad de CCOO de Castilla y León se opone frontalmente ante lo que considera un ataque al Sistema Nacional de Salud, al que se pretende desmantelar con más prisa que pausa bajo la excusa de blindarlo.

CCOO entiende que la pretensión de modificar el modelo sanitario en Castilla y León va más allá de un simple enfoque diferente, y que si el Sistema Nacional de Salud ya se encontraba disgregado en 17 Servicios autónomos que cuestionaban la integridad y la igualdad en la atención a los ciudadanos, la intención de que cada Servicio de cada Hospital, y hasta cada Centro de Salud, pueda gestionarse de manera independiente, al capricho de cada Jefe de Servicio, rompe definitivamente la equidad del Sistema y deja a los ciudadanos y a los trabajadores en situación de total indefensión.

 

"Se pretende hacer un negocio con nuestro Sistema de Salud, para lo que ya se están aplicando recortes que afectan a los dos niveles implicados: pacientes y trabajadores.  Pero es que esta consejería dilapida los recursos en actuaciones incomprensibles mientras recorta el número de efectivos asistenciales en nombre de la sostenibilidad de un sistema público que va a llevar a que los ciudadanos tengan que recurrir al privado si quieren recibir atención a tiempo".

 

Para esta organización sindical "los profesionales, las propuestas que se hacen van más dirigidas a tener cautivos que a tener profesionales implicados, como forma de que se acate cualquier decisión que alguien tome no se sabe muy bien de qué manera ni a qué responde.  Y para ello se pretende acabar con su régimen jurídico", aunque para CCOO "el problema no es de régimen jurídico, sino que el Sistema Nacional de Salud, envidia de modelo en todo el mundo, por sus resultados y también por su coste, fue puesto en práctica desde arriba y desde abajo por gente que creía firmemente en el derecho universal a la sanidad y la salud, y ahora está cayendo en manos de quienes entienden que la sanidad no es un derecho sino una empresa que además debe ser rentable, lo que indudablemente expulsará antes o después del sistema a los pacientes crónicos, que no son ni serán nunca rentables".

 

CC.OO considera que "hay que limitar los recortes, que con este nuevo modelo más bien parece que van a dispararse tanto en recursos financieros como en recursos humanos.  Y lo que hace falta es invertir, porque invertir en sanidad es invertir en salud y estamos hablando de seres humanos aunque se les esté enfocando como meros números o máquinas.  Y es imprescindible asegurar la suficiencia financiera del Sistema, y la gestión pública con fondos públicos, y las condiciones laborales y económicas de los profesionales como forma de asegurar la calidad, la eficacia y la eficiencia.  Porque con este nuevo modelo puede darse la paradoja de que empeore la atención sanitaria a la población, tanto de manera global como a quienes permanezcan atendidos bajo este modelo, pero de acuerdo a sus nuevos criterios, la atención tenga más calidad!.

 

Para CCOO resulta" absurdo cambiar de un modelo sanitario que sí funciona a otro que está por demostrar que sea útil en el ámbito sanitario, no ya para los profesionales, que también, sino para los pacientes.  Porque hablamos de imponer porque sí un modelo nuevo perdiendo la esencia de lo que es un modelo sanitario de éxito para meternos en lo que sin duda puede ser un modelo de empresa de éxito pero que sólo puede llevar a una paradoja que no se ha valorado: una peor atención sanitaria, tanto de manera global como a quienes permanezcan atendidos bajo este modelo.  Lo que sí sería necesario en vez de cambiar el modelo es desarrollar por completo lo que se tiene, especialmente cuando asistencialmente funciona bien".