Castilla y León se sitúa a la cabeza en certificación forestal a nivel nacional

La Junta declara como "peligro alto de incendios forestales" entre el 1 de julio y el 30 de septiembre

España tiene certificada una superficie total de casi 1,7 millones de hectáreas correspondiendo a Castilla y León más del 40%, casi 700.000 hectáreas.

Castilla y León lidera la certificación forestal de España según la auditoría finalizada el pasado mes de junio del sistema PEFC por la empresa AENOR. El Programa de Reconocimiento de Certificación Forestal de España (PEFC) utiliza criterios de sostenibilidad basados en el ciclo global del carbono, vitalidad de los sistemas, mantenimiento y potenciación de las funciones productivas, entre otras. España tiene certificada una superficie total de casi 1,7 millones de hectáreas correspondiendo a Castilla y León más del 40%, casi 700.000 hectáreas.

 

El director general del Medio Natural, José Ángel Arranz, ha presentado esta mañana los resultados de la auditoría realizada por AENOR bajo los criterios de sostenibilidad de PEFC. Al acto de presentación de los resultados de la certificación han asistido el representante de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León, Javier Díaz, y la secretaria general de PEFC España, Ana Belén Noriega.

 

La certificación forestal garantiza al consumidor que cualquier producto forestal -madera, corcho, resinas, entre otros- procede de un bosque gestionado de manera responsable y sostenible. El cumplimiento de los requisitos de la certificación es evaluado por una auditoría externa en base a estándares internacionales basados en seis grandes indicadores: el mantenimiento y mejora adecuada de los recursos forestales y su contribución al ciclo global del carbono; el mantenimiento y mejora de la salud y vitalidad de los ecosistemas forestales; el mantenimiento y potenciación de las funciones productivas de los montes; el mantenimiento, conservación y mejora de la diversidad biológica en los ecosistemas forestales;el mantenimiento y mejora de las funciones de protección en la gestión del bosque especialmente, suelo y agua; y el mantenimiento de otras funciones y condiciones socioeconómicas.

 

Casi 700.000 hectáreas certificadas

La superficie certificada por el sistema PEFC en Castilla y León ha alcanzado en 2014 la cifra de 683.584 hectáreas que corresponden a 745 unidades de gestión, y supone 20.000 hectáreas más que el año anterior siendo la tendencia al alza.

 

Todos los montes certificados cuentan con su correspondiente instrumento de ordenación forestal, que es la mayor garantía de la adecuada gestión que se lleva a cabo en dichos terrenos forestales, y que son aprobados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Castilla y León sigue siendo el referente a nivel nacional en materia de certificación forestal siendo la comunidad autónoma que más superficie certificada aporta al conjunto nacional.

 

Actualmente la Comunidad cuenta con 830.487 hectáreas ordenadas siendo la primera en ordenación forestal, una actividad que se viene realizando desde hace casi 150 años. Por provincias, Burgos es la que dispone de mayor superficie ordenada con 147.701 hectáreas, seguida por Segovia, León y Soria. En el documento adjunto se detallan los territorios forestales ordenados.

 

La importancia de la movilización de recursos forestales

La Junta de Castilla y León ha aprobado este año el Programa de Movilización de Recursos Forestales de Castilla y León (2014-2022), que da cumplimiento al objetivo de legislatura que pretende generar actividad económica y empleo en torno a los recursos forestales, contribuyendo así a que la sociedad regional supere cuanto antes la crisis económica. Supone el primer pronunciamiento de una comunidad en que se plasma la voluntad política conjunta de impulsar el sector forestal a través del aprovechamiento de sus recursos.

 

Este programa está concebido para movilizar recursos, generar actividad económica y consolidar el empleo regional. La intensificación de la gestión forestal, respetando los criterios de una gestión forestal sostenible, contribuirá, al mismo tiempo, a mejorar las condiciones de los bosques y a conservar el patrimonio natural y la biodiversidad. El objetivo esencial del programa es conservar el valioso patrimonio natural regional, aprovechando más y mejor los recursos propios, en el marco de una gestión forestal de calidad, generando riqueza y consolidando el empleo autonómico.

 

Una vez se han analizado los datos de las producciones forestales autonómicas del ejercicio 2013, se ha cortado en Castilla y León aproximadamente 3,3 millones de metros cúbicos de madera y biomasa forestal, que se corresponden con unos 2,2 millones de metros cúbicos de maderas y 1,1 millones de metros cúbicos equivalente de leñas y biomasa.



De esta cantidad, 1,85 millones de metros cúbicos corresponden a coníferas, 0,5 a chopos y 0,85 a otras frondosas. En cuanto a tipo de propiedad, 1,8 millones de metros cúbicos provienen de montes en régimen de gestión pública -gestionados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente- y 1,4 de gestión privada.



En lo que se refiere a madera, los 2,2 millones de metros cúbicos de 2013 son superiores en un 50 % a la media del quinquenio. No hay que olvidar que una parte considerable se debe al efecto de Castrocontrigo, que supuso ese año algo más de 0,4 millones de metros cúbicos. Si nos quedamos sólo con el dato de madera de coníferas, que en su 85 % es de montes de gestión pública, tendríamos en este año 1,7 millones de metros cúbicos. La cifra más alta de la historia reciente se alcanzó en 2010 y fue de 1,28 millones de metros cúbicos, un 25 % menor. En estos momentos el nivel de extracción medio en pinares de montes de utilidad pública supera el 60 % del crecimiento.

 

El valor estimado directo para esta producción ronda los 43 millones de euros. Se trata de valores en pie de los productos, es decir, antes de la recogida, por lo que no son directamente comparables con las valoraciones de otras producciones agrarias, que se suelen aplicar en almacén o cargadero. Tampoco se consideran en estas cifras el valor de la producción industrial ligada a la transformación de estos productos o a su servicio en el sector terciario. Teniendo en cuenta los costes de extracción de los productos maderables y leñosos, el valor de la producción en cargadero equivalente sería como mínimo tres veces superior, en torno a 150 millones de euros.

 

Respecto a otras producciones, destaca la resina, superándose las 8.000 toneladas representando más del 90 % de la producción nacional con cerca de 700 resineros; el piñón con más de 6.000 toneladas, el corcho con más de 400 toneladas y la castaña con más de 7.000 toneladas.