Castilla y León permitirá cazar 143 lobos cada temporada hasta 2019

El lobo protagonizó la primera de las charlas.

La Junta aprueba el plan de aprovechamientos, que incluye los permisos para cazar 143 ejemplares las tres próximas temporadas. La mayoría se reparten entre León, Zamora y Palencia, con especial incidencia en las reservas de Mampodre, Aliste y Sierra de la Culebra.

La Junta de Castilla y León ha aprobado la caza de 143 lobos cada una de las tres próximas temporadas, como parte de las medidas de control de esta especie allí donde se puede cazar. Según la normativa, su caza sólo es posible al Norte del Duero, ya que al Sur es especie protegida por la normativa Europea, a pesar de las peticiones de la adminsitración regional para que se equipare el trato por el crecimiento en número de ejemplares.

 

El recién aprobado plan de aprovechamientos comarcales establece la cifra de 143 lobos como cupo de caza para las temporadas 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019. Es la misma cifra que la pasada temporada y consolida el ligero aumento que se estableció para esa campaña, ya que hasta 2014/2015 el cupo era de 140 ejemplares. La temporada suele iniciarse en septiembre y se divide en varias épocas en función del tipo de caza.

 

Según el decreto, la caza del lobo se va a concentrar en León (53 ejemplares), Zamora (40) y Palencia (30), que se reparten el 80% del cupo de caza; estas dos últimas mantiene el número, que en León crece ligeramente (50 el año pasado). Las comarcas donde se va a concentrar el control cinegético son las de Mampodre (17), Fuentes Carriones (12) y los cotos de Aliste y la Sierra de la Culebra, con once cada una. La orden y la lista completa se pueden consultar en este link.

 

El anuncio de este plan de aprovechamiento ha generado las protestas de los grupos ecologistas, que consideran que consideran que la Junta consolida un acoso a la especie en lugar de protegerla. Según el último censo, publicado el pasado año con datos correspondientes a 2012 y 2013, un mínimo de 179 manadas con unos 1.600 lobos, el veinte por ciento más que en 2001, componen la población de este animal en Castilla y León, donde se reúne en torno al sesenta por ciento de los existentes en España.

 

El crecimiento del número de ejemplares y su interacción con las explotaciones ganaderas es el motivo de un tira y afloja entre colectivos conservacionistas, que piden su protección integral y que protestan habitualmente contra las batidas; los ganaderos, que denuncian los reiterados ataques a la cabaña ganadera, recrudecidos en algunas zonas; los cazadores, que solicitan incrementar el cupo y que pujan con fuerza por los ejemplares que se subastan, por ejemplo, en la reserva de La Culebra; y la administración, que ha implantado un nuevo sistema de compensaciones y que tiene que lidiar con todas las partes mientras solicita en Europa equiparar el tratamiento del lobo al Norte y el Sur del Duero para que se pueda cazar incluso done es especie protegida.

 

 

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